Resultados – Expectativas [acotadas].

Let go or be dragged.

Proverbio Zen

2025 ha sido sin dudas el año más agitado de mi historia reciente. Un cambio de dirección abrupto (pero premeditado) en mi vida profesional, una mayor libertad, aún a medias, para hacer, para no hacer y para ser. Una tensión cotidiana entre el deseo y la presión [interna, familiar, social…] de seguir creciendo hacia afuera, de tener, acumular y guardar cada vez más, y el llamado [principalmente interno] a ser pequeño, a ser una gota en el jardín, a crecer hacia adentro y a soltar, dejar, alivianar la carga.

Casi toda mi vida adulta he estado en constante movimiento: haciendo, buscando qué hacer, empezando proyectos, abriendo puertas y descubriendo nuevos mundos. Madrid, Economía, Macros de Excel, Copenhague, FMI, Suramérica, estadísticas, IBM, San José, informes, encuestas, panoramas, emprender, fracasar, reintentar, arder, volver a fallar, romperme, rearmarme y reiniciar. Por primera vez vislumbro la posibilidad de detenerme y dejar que el mundo gire sin mí, que el ruido no penetre en mí y que el caos no sea parte de mí. Coqueteo con la idea de dejar que el sentido de la existencia llegue solo, o no llegue para nada. Y si llega, que me encuentre sentado en mi patio leyendo a Asimov, Borges o Cortázar, mientras escucho musiquita de ascensor o uno de estos piezones.

¡Oh! ¡Pero cuánto cuesta bajarse de la rueda de hámster! Ya la alarma no suena a las 7:10 y no escucho The Fall of Civilizations mientras maldigo al Uber de la Honda Fit blanca que quiere meterse a terror delante de mí antes del elevado de la Lope de Vega. Sin embargo, la inercia me sigue empujando a querer elevar gradualmente el techo de esas expectativas de vida, haciendo que los resultados siempre parezcan insuficientes. Todos queremos una Existencia “Básica” o Normal y, una vez creemos alcanzarla, nos exigimos la Existencia Plus, y entonces la Pro, después la Pro Max, más tarde la Ultra (color naranja con 4 cámaras).

En realidad no sé si en algún punto seré capaz de revertir, o siquiera detener, los engranajes de esa maquinaria de apetito insaciable, pero de momento siento que el haberla ralentizado es un paso en la dirección correcta. Y aún así, continuamente debo repetirme como un mantra que la felicidad es igual a los resultados menos las expectativas. Si logro acotar estas últimas de forma estricta, no tendré la necesidad de aumentar aquellos, y esa es una batalla que, como el mar, no cesa, ¿me entienden?

Nuzz.

Construimos.

Por aquello que encontré en tus ojos…

Cerati, Vivo.

Construimos, sin quererlo, sin buscarlo, sin saberlo, algo amorfo y extraño, algo lindo y sutil, una danza inexplicable por su naturaleza intermitente y etérea.

Construimos, y estoy profundamente sorprendido de que lo hiciésemos, un castillo de naipes destinado a derrumbarse estrepitosamente, no sin antes disfrutar de la majestuosidad del casi imposible equilibrio que lo sostiene.

Construimos, y pareces esmerarte en negarlo, un pequeño jardín lleno de guiños y gestos, habitado por un par de abrazos, un único roce erótico, miles de palabras que florecen en nuestras mentes, en las pantallas y, a veces, brotan de los labios y reposan en los oídos.

Construimos universos repletos de canciones, de libros, frases, ciencia, economía y filosofía, un refugio para la mente, un microcosmos diminuto, que visitamos muy ocasionalmente, pero que es nuestro y, aunque desaparezca, ya nada podrá borrar el hecho que por unos instantes lo habitamos juntos.

Nuzz

Nuevo final.

That’s all Folks

-Porky

Tantos finales: este, este otro, otro y oootro. Ya parece un tiovivo, un carrusel, carrete de emociones, cajita musical que repite su insidiosa melodía cada cierto tiempo. Esta vez parece doler más que nunca, pero no es cierto, simplemente es más reciente e inesperado. Todos los finales se sintieron así en su momento, y aquí estamos. Pensé era una broma, y hasta cierto punto lo es. Luego de regodearme sin clemencia ante ti, el hijueputa karma manda la factura por WhatsApp y despierta a La Bestia devoravidas.

Este nuevo final, OBVIO, no será el último. Pero primero hay que cerciorarse de que es un verdadero final, y esto es engañoso, porque posterga el desenlace y, con él, el drama, dolor y sufrimiento. Luego vendrán otros comienzos, otros descrubrirse mutuamente, otros explorar cuerpos y emociones, otras noches de charlas y silencios, de alcohol y seducción, baile, misterios y sexo lujurioso, [¿]pero no contigo[?]. Mientras, debo mantener viva esa luz que me caracteriza y que (¡oh sorpresa!) en estos días siento apagarse con más frecuencia de lo que jamás pensé lo haría por ti (¡iluso!).

Como es costumbre, no deja de titilar en mi cerebro el “pudo ser”, siempre tan tarde, siempre tan torpe, siempre tan irónico. Te fuiste en silencio, luego de gritarle al oído a un yo sordo de egoísmo, y ya no estás. Mi caída es [¿fue? ¿será?] más estrepitosa de lo que todos (tú, yo, los intermediarios de la relación, ¡todos!) esperábamos. Si dios existe debe estar muerto… de risa. Ahora recojo mis motetes con una lentitud nada fortuita, a la espera de alguna señal tuya (que sé no llegará) para dejarlos caer y crear ese nuevo comienzo contigo y con calma (¡iluso!). Divagaciones de una mente endeble y traumada. Mundos ficticios creados con los trozos de aquel futuro que pudo ser (¡Ja! ¡Helo ahí otra vez!) tan bello y que yo mismo destrocé.

La fiebre volverá, de nuevo, mientras afuera el frío embiste y adentro el vértigo crece al mirar a los ojos este final, este otro final, este nuevo final. Adiós aventajada alumna. Adiós maestra imprevisible. Reíste al último, ríe mejor.

Nuzz

Mi propia Odisea.

He visto las ciudades de muchos hombres, y he aprendido sus costumbres

-La Odisea

Aprovechando el fin de semana largo producto de la celebración del día de los indignados porque América no fue descubierta, fue invadida y saqueada y no hay #NadaQueCelebrar del descubrimiento de América, decidí irme a conocer la Península de Nicoya y sus muy reputadas playas. El plan iba como sigue: San José – Puntarenas – Nicoya vía el Puente de la Amistad de Taiwán y de ahí decidir dónde ir. Al final me decanté por Sámara y en total fueron 5 horas y pico (“y resto” dicen aquí). Hostel de 10 dólares, playita, Ices, había partido de fútbol en el centro del pueblito y fiesta en la noche con un pibe buena onda y un menolcito de Austria (que no Australia).

Luego el plan seguía así: bordear la costa en dirección sur hasta Santa Teresa y terminar en Montezuma para pasar la segunda (y última) noche allí. No. Un puente se cayó hace 3 meses y el Corolla no pasa, así que había que dar la vuelta otra vez hasta Nicoya y llegar a Montezuma por el otro lado, 3 horas de camino. Dejé al menolcito austríaco en el ferry que va a Puntarenas y llegué tipo 3 a otro hostel de 10 dólares. Ahí conocí a Annika, Dominic y Brian, quienes andan rututeando por la Latinoamérica invadida y saqueada. Fuimos a una bonita cascada y con ellos aprendí a jugar Yahtzee. Compramos un tour a Isla Tortuga para el día siguiente, por lo que modifiqué mi itinerario que contemplaba regresar a SJo en el ferry de las 2 o las 5 para irme en el último, a las 8, con miras a llegar a casa a las 11. No.

En el tour íbamos Javi (madrileño), los alemanes y el irlandés del Yahtzee y dos gringos de Florida. Isla Tortuga muy MUY bonito, mucha fauna (papagayos, “chanchos de monte”, pavos reales, [¡]tiburones[!] y pececitos de mil colores), comida rica y playa decente. Regresamos a Montezuma tipo 4:15 y salimos a las 5 para tomar el ferry de las 8 (los gringos Drake y Joey en su carro alquilado y yo en el mío) porque habría mucha gente y no queríamos perderlo. Los 32 kilómetros debían recorrerse en aproximadamente una hora bajo condiciones normales. No.

Unos 20 minutos después de salir empezó a llover violentamente y al llegar al Hotel Barceló Tambor Beach la calle estaba inundada. Había un Ford Festiva dudando si avanzar y un grupo de motoristas nos advirtieron que no era recomendable. Empezaron a acumularse los carros, nadie se atrevía, el nivel del agua subió, trajo troncos y luego de media hora el aguacero menguó. Unos 15 minutos después empezó a descender el nivel del agua y las “yipetas” (“4×4”) empezaron a aventurarse. Esperé hasta que algún carro similar al mío se lanzara y cuando el Ford lo hizo, me atreví.

A medio camino del inmenso charco había una fila interminable de carros, porque más adelante había un puente totalmente inundado y obstruido por inmensos troncos, así que estaba atrapado en 30 o 40 centímetros de agua y empezaba a llover nuevamente. Decidí no arriesgarme y me devolví al punto original, allí esperamos hasta que los carros avanzaron y sus luces ya no se veían; solo entonces volvimos a intentarlo. Esta vez cruzamos todo el charco, el puente por el que pasaba una fortísima corriente de agua y parecía que lograríamos llegar al ferry justo a tiempo (Google Maps indicaba que estaríamos ahí a las 7:50). No.

Más adelante había una árbol atravesado en la carretera, con un pequeño margen para esquivarlo a mano izquierda. Delante de mí iba un autobús con empleados del Hotel Barceló, el cual que tuvo que ser evacuado porque se inundó. El bus intentó hacer la maniobra muy despacio y calculó mal el borde izquierdo de la carretera, cayó la goma delantera en el paseo, luego la trasera, y terminó recostado de la montaña a su lado unos 50 grados, imposibilitado para avanzar y con el correspondiente alboroto de sus ocupantes, la gran mayoría mujeres. Los demás conductores nos hicimos los héroes, abrimos la puerta de emergencia trasera, saltaron de ahí agradecidas y ahora el camino estaba obstruido por completo. Un pana dijo “hay que empujar el tronco!”, intentamos sin éxito bajo un aguacero nivel dios; luego otro gritó “traigan machetes!” y de repente aparecieron unos 4 o 5 machetes y le entramos con furia.

Unos 25 minutos después se abrió suficiente espacio entre la guagua y el árbol para que mi carro y el de los gringos pasase. Monté 4 de las mujeres del bus, las llevé a su pueblo y tratamos de acelerar un poco para ver si el ferry seguía ahí. Llegamos 8:15 y ya había partido, nos quedamos a esperar el que venía en sentido contrario que se suponía llegaría 9:30 a ver si, dada la cantidad de gente allí varada (habían unos 30 carros en total) podían armar otro viaje esa misma noche. No.

Al final nos quedamos a dormir en los carros para salir en el ferry de las 5:30 de la mañana del día siguiente, cansados, hambrientos, mojados, y con frío. A las 6:45 ya estábamos en Puntarenas y se suponía que los 106 km hasta mi casa debía hacerlos en hora y media, y llegar a la oficina a las 9:00. No. En la autopista habían innumerables escombros producto de las lluvias de la noche anterior y esto causó unos tapones (“presas”) inmensos, así como algunos accidentes menores que empeoraban sustancialmente la situación. Luego de un par de atajos, unas 153 galletas Sanissimo y mucho Soda Stereo, llegué a mi casa a las 9:30 y a la oficina a las 10:00, exhausto, quemado y con una muy interesante e inusual historia que contar. ¡Pura vida!

Nuzz.

Nostalgia anticipada.

Poder decir adiós es crecer.

Adiós – Cerati,

El detonante fue una combinación muy precisa de par de pares de tragos, la infinidad de luces naranja de San José llegando de Escazú, los 11 carriles del peaje completamente vacíos, la súbita interiorización de que ya tengo 33 años (pasaban de las 12) y la voz de Jakob Dylan: “… come on try a little/ nothing is forever…” en esa pieza que Ahashahi y yo, sin darnos cuenta, bautizamos como nuestra y que ya no podemos escuchar sin recordarnos mutuamente.

Todo acudió a mí repentinamente y por primera vez he escuchado al gusanito entre mis lóbulos cerebrales diciéndome que voy a extrañar mucho Costa Rica. Sí, ya sé, me queda al menos un año más aquí y un año es pila de tiempo, cualquier cosa puede pasar, y blah, blah, blah… Haters! Pero anoche sentí intensamente ese vacío indescriptible que precede al adiós. Es como si viese el tráiler de ese filme que casi inevitablemente viviré, una nostalgia anticipada, como vislumbrar el principio del fin.

El lado positivo es que esta micro-epifanía me advierte que debo disfrutar al máximo este lapso restante, explotar todas las posibilidades de esta gran oportunidad y exprimir hasta la última gota de esta Pura Vida Tica. Puede que en un año esté reeditando este post o escribiendo uno nuevo despidiéndome (copiosas lágrimas incluidas), o puede que sea el post que da inicio a un capítulo nuevo que no figura en el índice del libro de mi vida que más o menos me he creado. Nadie lo sabe, pero mientras lo averiguamos, ¡¡¡Vamos por más!!!

1v4nuzz

Era/es*.

Era como postergar infinitamente lo inevitable, hacerse de la vista gorda ante el descomunal elefante dormido en la habitación de cristal, el cual dentro poco despertaría hambriento, ansioso e inquieto. Era como si ya fuese casi imposible respirar el mismo aire, enrarecido por la omnipresencia de ambos en cada detalle, en cada gesto, en cada instante, cada espacio, verso, flor, conversación, tuit, foto y pensamiento. Era como caer lentamente en un sueño pernicioso e interminable, repleto de miradas misteriosas y sugerentes, junto a su presencia plasmada permanentemente en el subconsciente. Era como el nudo en la garganta ante la inminencia del principio de otro largo camino, otra larga noche sin luna, otra prueba de fuego. Era como volver a arder sin razón, pero con similar intensidad, como si el mecanismo generador de las emociones me llevase en piloto automático directo a la tormenta, al vacío, la nada. Era como si el indiferente barco de tus hechos se acercase imperturbable a este Maelstrom latente que es mi mente. Era como si un déjà vu a cada paso, cual ecos que rebotaban en el vacío de mi quietud, amplificándose más y más hasta hacerse insoportables. Era.

Es como que lo inevitable sucedió, y la serie de infinitas postergaciones convergió a donde estaba destinada a hacerlo. Como que el elefante despertó, encontró su comida y su paz, y no destruyó nada, porque nada quedaba. Es como que cambié ese aire envenenado por uno lejano y costoso, pero verde y puro. Como que salí a tiempo del letargo que llevaba a ese sueño y evité esas miradas y presencias, esos susurros y sutilezas que se clavaban en mi subconsciente. Es que de verdad me toca andar ese largo camino, pero esta vez he encontrado un atajo justo en medio del continente, y la noche sin luna me da igual, porque brillo. Es que ardo, claro, pero (casi siempre) en silencio, he apagado el piloto automático, tengo el control (casi siempre) y no caeré jamás en esa nada que me seduce sin pausa. Y sobre todo, es que  (aunque me cueste) que ese navegar despacio e indistinto de tus actos no tiene nada que ver con el inmenso torbellino que son mis pensamientos, que el déjà vu recurrente es solo un maravilloso artificio de mis adentros y que los ecos son solo eso, ecos sin vida que se evanescen con El Tiempo, que resultó ser el único amo (comprobado). Es.

Nuzz

42 frases de Soda/Cerati: 1 para cada km del Madrugador.

Mi pequeño tributo al Amo latinoamericano de las guitarras, letras, metáforas…, en ocasión de su fallecimiento:

Km 1: Una eternidad, esperé este instante…
Km 2: Comencé a girar como un reloj…
Km 3: Nadie me vio partir, lo sé, nadie me espera…
Km 4: Y a cada paso sientes otro dèja vu…
Km 5: … bajo una luna hostil…
Km 6: La luna roja…
Km 7: No me sigas, no sé dónde voy…
Km 8: Carreteras sin sentido, religiones sin motivos…
Km 9: A veces tengo temor, lo sé…
Km 10: … temblando frágil, en la multitud…
Km 11: Más que fluir sin un fin…
Km 12: El tiempo es arena en mis manos…
Km 13: … yo siempre tomaré el desvío…
Km 14: … entre las piedras, hasta sentir el temblor en mis piernas…
Km 15: Te llevaré hasta el extremo!
Km 16: Por senderos que se bifurcan…
Km 17: Estoy detrás del corazón, moviéndolo lentamente…
Km 18: Nena nunca voy a ser un súperhombre…
Km 19: … por las calles azules…
Km 20: Una vuelta más, entera…
Km 21: Pronto saldrá el sol…
Km 22: Sale el sol! Y aún sigo soñando!
Km 23: Anduve caminando por calles al azar, por calles vacías…
Km 24: Arriba el sol, abajo el reflejo…
Km 25: Toneladas pesan nada, cuando solo flotas…
Km 26: Sigo detrás del corazón, moviéndolo lentamente…
Km 27: Tarda en llegar, y al final hay recompensa…
Km 28: Lo terrible del mar es morir de sed…
Km 29: … es como un océano de fuego!
Km 30: La nave vuelve a partir!
Km 31: Te hacen falta vitaminas!!!
Km 32: Tanto hambre sin satisfacción, satisfacción!!!
Km 33: Necesito distensión…
Km 34: … la dirección para volver, al origen que al principio fue…
Km 35: La fiebre volverá, de nuevo.
Km 36: … pero a cada segundo estaré más cerca…
Km 37: Vamos despacio…
Km 38: Estoy muriéndome de sed!
Km 39: Paso la frontera del dolor suicida…
Km 40: A mí me gusta verte así, como el fin de este viaje…
Km 41: Cerca! Muy cerca!
Km 42: He llegado hasta el fin con los brazos cansados…

Fue. Gracias…

Nuzz

Nueva [y no tan nueva] música.

La lista de reproducción que no para de sonar en mi celular:

  • Fire – Kasabian
  • Something good can work – Two Door Cinema Club
  • What you know- Two Door Cinema Club
  • Undercover Martyn – Two Door Cinema Club
  • Valerie – Amy Winehouse
  • These days – Foo Fighters
  • Niggas in Paris – Kanye West y Jay-Z
  • Crazy – James
  • Boy – Ra Ra Riot
  • Somebody I used to know – Gotye con Kimbra
  • Pyro – Kings of Leon
  • Lisztomania – Phoenix
  • I’ve seen it all – Björk y Tom Yorke
  • Ignition remix – R. Kelly
  • Insurrección – Miguel Ríos
  • Know your enemy – Greenday
  • Luna roja – Soda Stereo
  • Heroes – Wallflowers
  • Closing time – Semisonic
  • Party rock anthem – LMFAO [Sí, esa misma!]
  • Suddenly I see – KT Tunstall
  • Who says – John Mayer
  • Heartbreak warfare – John Mayer
  • Kickstarts – Example
  • The cave – Mumford & Sons
  • Lotus flower – Radiohead
  • Blah blah blah – Say hi to your mom
  • I see things that you don’t see and that is blue blue black and Dylan – Sweet Sweet Moon
  • Iron – Woodkid
  • This is the life – Amy Macdonald
  • We are young – Fun con Jenaelle  Monáe

Felicidad empaquetada en 31 canciones… 😛

Nuzz

Aniversario.

“I’ll be up up and away…”

-Kid Cudi

Hoy es G.O.O.D. F.R.I.D.A.Y., uno de esos buenísimos Viernes de matices azulosos, de canciones soleadas, océano de risas. En pie desde muy temprano, envuelto en sueño y sueños, viendo el sol caer sobre ese inmenso mar que nos rodea. Un mismo final, cada vez que vuelvo. Soy uno más. Un aniversario más del BC, un año más de lo que sea, entre gestos y fotos, entre besos y piropos, entre facebook y twitter.

Sin ganas de convencer a nadie, sino brillando constantemente, dejando huellas dignas de recordar en todo aquel que toco, corriendo cada kilómetro como si fuese el último, con voluntad inacabable, superando obstáculos, todos los que lleguen, los ojos en la meta, que se reinventa cada día, a cada instante, a cada verso, a cada logro. Sumergirme y bucear, luego salir y tomar aire, desprenderme del agua sin culpas ni pecados, sin remordimientos ni pesar.

Sentir cómo cierran las heridas, muy, muy despacio; sentir cómo la luz evapora mis lágrimas dejando sólo sal y cicatrices, detenida mas inevitablemente; sentir cómo mis alas secan poco a poco con el viento, dejando atrás el recuerdo inservible y los errores inciertos, los sentimientos compartidos con quienes los desechan sin pensarlo, predicando amor con hechos palpables más que con palabrerío novelesco, inútil; si al final amar es más que decirlo mil veces, más que el cosquilleo en el vientre, más que sexo, locura y caricias.

¿Pero de qué vale repetirlo, si ya es tarde y hoy es fiesta?

Nuzz

Signos.

… mi parte insegura/ bajo una luna hostil…

-Soda

Y siempre guardo algo/ de mí, de ti, de nos/ No hay un modo, no/ Gira, vuelve a girar, mi voz,/ mi luz, mi paz, mis ojos/ que contemplan los tuyos/ un Signo, una señal, un guiño…

Calmaré tu histeria/ con el roce de mis dedos/ y a pesar del fuego/ que viene de dentro/ esperaré mi recompensa/ que tarda en llegar/ mas siempre llega/ siempre llega.

Divagaré por tu cintura/ como un demente, un poseído/ Uniré todas las fisuras/ de tu ilusión, de mi locura/ Sobrevolamos el abismo,/ viento, borrasca, noche, sismo…

Y tú.

Nuzz