Querer no es poder.

No siempre querer es poder, pero siempre es el primer paso“.

-Anónimo

CUASIMONÓLOGO PRE-LARGO DICIEMBRE:

-¿Te veré algún día? Ya casi olvidé tu rostro. Recuerdo tu presencia, tus formas y ademanes, y quiero verlos nuevamente.

-Sí, pero me viste el otro día.

-Eso no cuenta señorita. Te vi, pero no pude contemplarte. Quiero con mis ojos volver a navegar despacio en tus facciones, percibir los microdetalles de tus pestañas, tus pequeños dientes y la noche que habita en tus ojos. Quiero, y eso hace una infinidad me lo negaste, volver a verte reír genuinamente, feliz por la vida, porque todo está bien y estás en equilibrio emocional, laboral, físico, familiar y social. Quiero (re)encontrar ese pedacito de instante en el que miras hacia abajo porque te sostengo por mucho tiempo la mirada, algo muy tuyo, que siempre me hice de cuenta que era <solo> conmigo (no me digas que no lo es, aunque así sea). Quiero sentir tu presencia al menos una vez más, esa energía que emana de ti, esa efervescencia única y escasa en el mundo. Quiero dejar de ser un viejo, polvoriento y a veces mal recuerdo, quiero volver a ser presente, aunque sea distante, ocasional y breve. Quiero que este, el quinto luego de tu <última> [part]ida, no sea otro largo diciembre, y poder desearte un feliz año nuevo en persona [le envía la canción por 285,352-ésima vez]:

Nuzz