El viaje al olvido, rumbo a los recuerdos [post que surgió como story de Instagram].

Esa niña (digamos que se llama “Rocío”) que va en el asiento trasero de una guagua no lo sabe, pero se dirige directo al olvido: dentro de 4 o 5 años no recordará que este domingo 26 de abril fueron con su familia al malecón, ni recordará qué hicieron allí. No recordará esos dos moñitos rosados, ni a qué jugaba con su hermana mayor durante el recorrido.

Pero también va camino a crear muchos recuerdos que perdurarán por décadas: en 6 años aprenderá a montar bicicleta luego de múltiples caídas y rasguños. Dentro de 10 años será elegida presidenta de su clase, y dará el discurso de graduación de su promoción de primaria. Dentro de 12 años conocerá a su primer crush, y sacará 100 en Historia y Geografía.

A los 16 aprenderá a manejar la pasola eléctrica de su madre, y empezará a ir a la escuela en ella. A sus 17 (casi 18) se graduará de bachiller, y al año siguiente entrará a la UASD a estudiar psicología (a donde irá en su propia pasola). En la universidad conocerá a Marcos, con quien juraría que se casaría (spoiler alert: no se casaron).

Cumplidos los 20 (en 2044) votará por primera vez, y el rostro de Leonel Fernández estará en la boleta. A los 23 terminará la universidad (y terminará también con Marcos). Ese año se ganará una beca para una maestría en gestión humana en Argentina. Regresará de Buenos Aires con su máster, y empezará a trabajar para Walmart Dominicana, donde durará 32 años, hasta pensionarse en 2079.

A lo largo de su vida tendrá dos hijos, tres perros, un apartamento en La Jacobo, pocos problemas de salud y un esposo que la acompañará hasta su muerte en el año 2105 (a los 81). Rocío no lo sabe, pero es parte de la generación que presenciará la revolución y caída de la IA y vivirá la segunda y tercera grandes pandemias por COVID. Además presenciará la invasión de Taiwán por China en 2060, la Guerra Tibia de 2065 a 2093, el colapso poblacional de Corea del Sur y Japón y el accidente termonuclear de Palo Verde de 2078.

De igual forma estará ahí cuando se erradiquen casi por completo el cáncer y el VIH y África reduzca la mortalidad infantil a niveles de la actual Europa. Y en la época en que varios países latinoamericanos superaron la pobreza extrema y Haití empezó a ver la luz al final del largo túnel del subdesarrollo.

Más importante aún, el domingo 26 de abril de 2054, con 30 años, Rocío manejará hacia el malecón en su guagua eléctrica mientras su hija Nuvia juega en el asiento trasero con su hermana mayor Rosée… y un tipo random le toma una foto a partir de la cual construirá la historia futura de su vida.

Nuzz

El país que fuimos.

“Nada es permanente, excepto el cambio”.

-Heráclito

Un tropo frecuente en el imaginario colectivo dominicano es que nuestra sociedad es la misma de hace 20, 40 e incluso 60 años. Joaquín Balaguer dominó el escenario político por tanto tiempo y con tal inmovilismo, que sembró las semillas para lo que ha resultado una inmensa resistencia a los cambios económicos, culturales y sociales.

Nuestros padres (nací en 1983) fueron indiferentes a, formaron parte de o fueron perseguidos, apresados, torturados y asesinados por el régimen balaguerista durante los infames 12 años. En los 60’s República Dominicana era un país predominantemente rural y analfabeto, con poco espacio para la disidencia ideológica para quienes alcanzaban un nivel de formación que le permitiese adherirse a una ideología. Veinte años después las formas cambiaron, pero el trasfondo era el mismo: un estado omnipresente y casi omnipotente que velaba (ahora con un poco menos de violencia) por mantener el status quo a toda costa.

A finales de los 90’s (yo era todo un adolescente) vivimos uno de los períodos más estimulantes de la historia pseudodemocrática de nuestro pedazo de isla. De la mano de la apertura comercial y liberalización económica y financiera, se dieron una serie de avances institucionales que sirvieron de base para elevar ligeramente la calidad de vida de las clases menos favorecidas. Adicionalmente, se priorizó el tema educativo (al menos en el discurso), se incrementó la inversión en capital físico y tuvimos un primer acercamiento a la era digital. Todo esto nos puso a soñar, en mi caso, a lo grande, con una República Dominicana más educada, plural, cosmopolita, productiva y avanzada tecnológicamente.

Esos sueños se vieron interrumpidos por un crisis financiera gestada en los 80’s y que explotó en 2003 y por el posterior resurgimiento del balaguerato en su versión 2.0, con internet y la misma ambición del poder por el poder (irónicamente, quien fuese el arquitecto de la revolución institucional y tecnológica en la antesala del milenio fue quien revivió a Balaguer y le inyectó esteroides). Lo sucedido a continuación es una retahíla de pleitos, acuerdos obscuros, pactos con el diablo, puñaladas, separaciones, reapariciones y reencuentros que tienen como eje central la lucha por el poder. Esa lucha deja detrás una inmensa estela de corrupción y corruptela estructurada y blindada con el fin de garantizar el capital que fondea cada batalla.

Sin embargo, República Dominicana no es el mismo país de los 90’s o incluso de principios de este siglo. A pesar de que la corrupción sigue siendo un mal inherente a la forma en que funciona nuestra sociedad, ha habido un cambio fundamental respecto al país que fuimos: las importantes conquistas en materia de libertades individuales y colectivas. Pensar, opinar, expresarse, asociarse y manifestarse ahora está garantizado (con ciertas excepciones). Esos son derechos que muchos damos por contado, porque nacimos y/o crecimos teniéndolos, pero los mismos pueden y quieren ser coartados por sustratos del pensar retrógrada o estático que considera todo cambio una amenaza.

Sin esas libertades es muy difícil (por no decir imposible) continuar la construcción de una sociedad próspera y justa para todos y todas. República Dominicana aún no es todo lo que quiere y puede ser en materia de bienestar social, educación e institucionalidad, pero definitivamente no es la misma de antes, pues ahora hay más libertad, y sin esta no hay aquellas.

Nuzz

Un Mundo {FELIZ}.

Hace un montón de tiempo leí un librito titulado Amusing Ourselves to Death: Public Discourse in the Age of Show Business, cuya tesis central es que en la era del entretenimiento y con la masificación de la TV, todo pasó a ser un espectáculo, un show, un performance. Somos adictos a lo entretenido, y el constante e inmenso flujo de información que nos entra por los ojos y oídos supera con creces nuestra capacidad para procesarlo.

En la actualidad, el internet y los dispositivos móviles sirven de canal, y a la vez de origen, a esa infinidad de memes, videos, pifias, bromas, productos, promesas, ideas, proezas, tuits, bailecitos y frases cliché. Vivimos en un continuo descubrir personajes, situaciones, hechos y eventos irrelevantes e innecesarios, con cada vez menos tiempo para digerir las sutilezas y apreciar las texturas del sujeto o de lo acontecido. En medio de ese apoteósico devenir aún se cuelan y perciben pequeñas partículas cotidianas de paz mental e introspección, cada vez menos frecuentes.

Si bien el libro hace referencia a la transformación del discurso público en un producto mercadeable, la democratización del acceso a contribuir a este disurso trajo consigo una realidad mucho más compleja y aterradora. En la actualidad el principal ingrediente de la soma que nos aturde es generada por el colectivo del que formamos parte. Esta droga la consumimos voluntariamente, a la vez que brindamos a quienes la sintetizan los medios para monitorear cada especto de nuestra existencia y así crear más espacios en los que generar más y más materia prima. Esta simbiosis se erige como una espiral vertiginosa con consecuencias que escapan mi entendimiento.

Así somos felices, buscando likes, retuits y comentarios. Valorando nuestro bienestar en función de la aceptación por parte de una infinidad de desconocidos que nos “siguen” y son nuestros “amigos”. La búsqueda de reconocimiento se ha convertido en algo tan trivial que Fukuyama debe tener pesadillas todas las noches. El Gran Hermano, que no es ya una entidad veritcal y monolítica de carácter estatal, si no una serie de entidades privadas de corte capitalista (por lo que podríamos hablar de los Grandes Hermanos), garantiza una “felicidiad” permanente e ininterrumpida, pero artificial y endeble.

Este Mundo {FELIZ} en que vivimos es una realidad orwelliana con la opresión y el autoritarismo explícitos siendo sustituidos por dosis minúsculas pero continuas de estímulos fugaces que asociamos con bienestar. Los engranajes de esta maquinaria funcionan tan bien, que nosotros mismos somos los generadores de la mayor parte de esos estímulos, para consumo de nuestros iguales.

Nuzz

El racismo en EEUU como un problema de condiciones iniciales.

It may be true that the law cannot make a man love me but it can keep him from lynching me and I think that is pretty important, also.

-Martin Luther King Jr.

En EEUU la leyes Jim Crow fueron un conjunto de leyes estatales y locales que IMPONÍAN la segregación y discriminación racial. Estas fueron anuladas con la Ley de Derechos Civiles de 1964 y la Ley de Derecho al Voto de 1965.

Es decir, cerca de un 16% de los estadounidense actualmente vivos (+50MM de personas) tenían al menos 10 años de edad cuando en EEUU aún negros y blancos POR LEY no podían casarse, ir a las mismas escuelas, usar el mismo transporte público, ni VIVIR en los mismos sectores. Más de un 29% (+92MM de personas de +55 años) nacieron bajo ese sistema LEGAL de discriminación activa y proactiva, y fueron criados por padres que vivieron gran parte de sus vidas bajo esa normalidad. ¿Son todos ellos racistas? ¡Jamás! Muchos lo ignoraban, otros se oponían, PERO…

Como lo veo, más de 100 años de esclavitud y luego 100 años más de discriminación obligatoria tienen repercusiones culturales, institucionales y económicas que se refuerzan mutuamente, son de largo plazo y sus ecos resuenan hasta el día de hoy. ¿Por qué? Esos +200 años dieron forma a las condiciones iniciales con las que los negros en EEUU se integraron a la sociedad a partir de los 60’s. Una breve analogía con el mundo de las Matemáticas/Física:

En Matemáticas existen problemas conocidos como de valor (o condición) inicial: la trayectoria de un sistema dinámico a lo largo del tiempo está determinada por el valor inicial de las variables que lo componen. Así se modelizan muchos fenómenos físicos y económicos. Las sociedades son unos de los sistemas dinámicos más complejos que existen, y como tal, creo que al menos parte del comportamiento de algunas de sus variables está determinado por las condiciones iniciales de las mismas. Guiño a Asimov.

Las repercusiones culturales de esas condiciones iniciales me parece que, aparte de su impacto sobre las instituciones y lo económico, son perjudiciales per se, pero difíciles de cuantificar y son las que más se han diluido en el tiempo, aunque algunas siguen vigentes. En lo que respecta a lo institucional (que es el foco de las protestas actuales, “racismo sistémico”) entiendo que son importantes y las más difíciles de superar, aunque no vivo en EEUU y por tanto es complicado hablar con objetividad aquí.

Por último está el impacto de esas condiciones iniciales en lo económico/financiero: el nivel de ingreso del hogar es un determinante importante en los resultados académicos de los niños, lo que a su vez afecta su desempeño en el mercado laboral y, por tanto, sus ingresos futuros. Esto para la mayoría de los negros dio inicio a un ciclo de pobreza que engendra pobreza, ciclo que muchos han logrado romper, pero en la mayoría de los casos se convirtió en una espiral difícil de contener. Si seguimos esa espiral hasta su origen, terminamos en 1965 hacia atrás.

Con frecuencia se citan casos de afroamericanos que salieron de la pobreza en base a esfuerzo y obviando esas limitaciones autoimpuestas o estructurales (hay un video famoso de Morgan Freeman hablando de eso o, más recientemente, una negra gritándole a unos “SJW’s” que es libre). Pero el éxito de un subconjunto de los negros no significa que el conjunto como un todo no enfrente obstáculos injustos. Poner las fortunas de Jay-Z y Beyoncé como ejemplo es incurrir en el sesgo del sobreviviente.

La realidad es que esos obstáculos existen y son medibles. Tres ejemplos: (1) escuelas predominantemente negras reciben un 16% menos fondos públicos que aquellas predominantemente blancas. En algunos estados esa disparidad alcanza el 46%. (2) Los conductores negros son detenidos con una frecuencia significativamente mayor que la de sus pares no negros, puede que sea por peores hábitos de conducción, pero el estudio controla con un “velo de la obscuridad”. (3) Entre 20 y 45% de la diferencia en la proporción de negros y blancos PRESOS respecto a ARRESTOS no puede ser explicada (entre 50 y 75% para delitos por drogas). Sin discriminación, diferencia inexplicada fuese cercana a cero y las proporciones coincidirían.

Que Oprah o Obama hayan logrado romper los esquemas raciales y alcanzado el éxito en base a esfuerzo y trabajo duro no quiere decir que el terreno de juego esté nivelado. Ese hecho habla más de su carácter y determinación que de las reglas de juegopara el conglomerado. Y claro, las condiciones iniciales INDIVIDUALES, sin importar color de piel, nunca serán las mismas. Siempre habrán “microdesniveles” en el terreno (YO tuve oportunidades y obstáculos DISTINTOS a los de mis amigos, conocidos y el resto del mundo).

Cada quien sortea esos obstáculos y aprovecha esas oportunidades como puede. Pero en el caso de los negros en EEUU el sesgo afecta a una mayoría de ellos y es producto en parte del “pecado original” de la esclavitud, perpetuado por los Códigos Negros y las Leyes Jim Crow. Estas últimas fueron abolidas hace apenas 55 años, brindando las condiciones iniciales a un sistema dinámico que aún no alcanza su convergencia y que en los últimos días ha tenido un comportamiento bastante errático.

Mientras se obvie el problema (“no existe racismo/discriminación”) o se politice para obtener votos cada 4 años sin llevar a cabo políticas públicas concretas para corregirlo, el sistema seguirá divergiendo hacia el colapso, quién sabe si total. No se puede legislar la moral, y el cambio no se puede imponer, pero en lo que cambian los individuos, el estado tiene un rol que jugar o, según MLK: “It may be true that the law cannot make a man love me but it can keep him from lynching me and I think that is pretty important, also.

Nuzz

Mis desopilantes aventuras con Aketamón y la venta de media azotea con banners de Abinader.

Dreams feel real while we are in them, it’s only when we wake up that we realize something was strange.

-Cobb, en Inception

Un conocido de mis años universitarios llamado Robin Terrero (a quien veo quizá una vez al año) y yo empezamos un proyecto de inversión: compramos un solar para hacer un edificio de apartamentos/locales comerciales. En medio de la construcción uno de los empleados resultó ser un ente sobrenatural como de otra realidad. Sin darme cuenta, yo estaba con el monstruo y dos jevas que no recuerdo quiénes eran en esa otra realidad, que lucía toda cuadriculada/pixelada (tipo Lego o Minecraft). Estando allí vivimos una serie de desopilantes aventuras que no recuerdo en detalle (todo me recordaba mucho a Blade, la película). Sé que peleamos, jugamos boliche, vencimos a un enemigo malvado y al final salvamos el día, como en Blade.

Al regresar al mundo ‘real’ ya el edificio estaba casi listo y yo estaba en la azotea con Robin hablando de cómo nos íbamos a repartir ese espacio, cuando llegó el empleado convertido en un avispón negro gigante. Nos dijo en tono medio amenazante que a él le tocaba parte del edificio. Robin se fue porque no quería problemas y me dejó negociando con el avispón, justo en el momento en que se transformó en humano. Me dijo (o supe) que su nombre era Aketamón.

Le expliqué que lo más que podíamos ofrecerle era la mitad de la azotea y contestó que no había problema. Asimismo, le comenté que había que dividir los ingresos por publicidad de unos banners de Abinader que se colocarían de frente a la calle, en la porción que le tocaba a él de la azotea. El resto yo tenía pensado usarlo para construir una cancha de basket de “3-pa-3”.

Cuando estábamos listos, le pregunté:

– Si te fuésemos a comprar tu mitad de la azotea, ¿cuánto pedirías por ella?
Él miró a su ayudante (que acababa de aparecer ahí) y dijo:
– RD$25,000.
– Vamos a darte 15.
– Ok.
– Ok.

Luego Oscar (mi hermano mayor) me reprochó que debí ofrecerle RD$10,000, que siempre vivo dejándome engañar. Lo último que recuerdo es que salimos a buscar un abogado para hacer el contrato, antes que se diese cuenta de que RD$15,000 por la mitad de una azotea con banners de Abinader era poquísimo dinero.

Nuzz

“… lo tiene todo”. [Quizás demasiado].

República Dominicana, lo tiene todo“.

-Slogan del Ministerio de Turismo

Y bueno, sí, tiene de todo. Tiene gente trabajando por un mejor país, o simplemente trabajando para contrarrestar la escasez de oportunidades y así salir de la orilla del río Isabela/Ozama, lo cual a la larga e indirectamente contribuye a crear un mejor país. Tiene un sistema educativo de los peores del mundo, pero que empieza a dar pequeñas muestras de mejora, lo que me parece excelente. Tiene bellísimas playas en manos de magnates hoteleros y carreteras relativamente buenas para llegar a ellas. Tiene funcionarios inútiles, corruptos y sin formación y funcionarios eficientes, honestos y muy capacitados. Tiene una de las tasas de accidentes de tránsito más altas del mundo, punto. Tiene gente alegre y mujeres hermosas, el negro detrás de la oreja y niveles insospechados y latentes de racismo, homofobia y machismo.

República Dominicana tiene un clima envidiable (a veces DEMASIADO caliente); tiene gente talando árboles para hacer leña/carbón y gente reforestando y protestando por la tala; senadores multimillonarios y policías muy MUY mal pagados; jerarquías muy marcadas y hospitalidad admirable; tiene dembow, merengue y bachata, narcos y héroes cotidianos, sicarios y líderes megalómanos. Tiene a Pedro Martínez, Juan Luis Guerra y David Ortiz y también tiene a gente como El Querido, Sammy Sosa y Amable Aristy Castro. Nuestro pedazo de isla es una miríada de contrastes, una acumulación de contradicciones, una amalgama de sonrisas y lágrimas, de rabia contenida y candor interminable, mezcla infinita de opulencia, Porsche Cayenne y Chanel No. 5 con miseria, FENATRANO y aguas residuales estancadas.

República Dominicana lo tiene todo, pero me gustaría que tuviera menos de algunas cosas.

Nuzz

Firmando peticiones [o “Prioridades”].

Casi todos los dominicanos recientemente participaron en, o al menos presenciaron, el alboroto que causó la visita del embajador norteamericano y su esposo a una escuela pública y la correspondiente petición para que sea removido por promover una “agenda LGBT” que va en contra de nuestros “valores cristianos tradicionales”.

Calmadas un poco las aguas, y sin entrar en el eterno y muchas veces estéril debate (doble)moralista, religioso, evolutivo, político y social del asunto, me permito enumerar algunas peticiones adicionales que deberíamos elaborar, las cuales (según mi parecer) aportarían un poquito más que la expulsión del embajador a la construcción de una mejor República Dominicana:

  • Elaboremos una petición masiva y contundente para que nuestros políticos dejen de robarse lo que todos nosotros pagamos en forma de altísimos impuestos. Esta es la petición más importante, ya que, a mi entender, radica en el centro de la mayoría de nuestros males como nación.
  • Pidamos una rendición de cuentas periódica, universal y obligatoria a nuestros funcionarios públicos.
  • Hagamos una petición para adecentar un poco el contenido de nuestra televisión nacional, llena de mujeres semidesnudas (“presentadoras”, “animadoras” y “bailarinas”) dando golpes de barriga a toda hora, mientras hombres (“presentadores” y “animadores”) babean e incluso las manosean delante de nuestros niños
  • Pidamos por un sistema educativo público de calidad, donde se cumplan los horarios y se cubran los programas de estudio cabalmente (para eso habría que pedir primero que se mejoren los incentivos a los maestros)
  • Elaboremos varias peticiones para que se les asigne un mayor presupuesto a los hospitales públicos y se obligue a los médicos a cumplir con sus obligaciones como profesionales
  • Pidámosnos a nosotros mismos, los “ciudadanos comunes”, conducir como seres humanos y no como si viviésemos en una jungla anárquica
  • Hagamos infinitas peticiones para desmontar la mafia vulgar y todopoderosa de los sindicatos de transporte público, empezando por (pero no limitado a) la eliminación los subsidios al combustible, la obligatoriedad de que cumplan con las leyes de tránsito (cinturón de seguridad, respeto a las señales de tránsito, cumplimiento de requisitos mínimos de circulación…) y el respeto a los pasajeros, es decir, sus clientes.
  • Pidamos por una reformulación de la política ambiental, porque a lo mejor estamos a tiempo para salvar parte o la totalidad de nuestros recursos naturales
  • Solicitemos sean destituidos, juzgados y (cuando aplique) apresados los jueces, fiscales, alguaciles y demás miembros corruptos y corruptores del sistema judicial
  • Elaboremos peticiones para que nuestros cabildos se hagan cargo de la recogida de basura de manera sistemática y continua. ¡Auto-pidámonos dejar de ser tan puercos y tiremos la basura en los zafacones!
  • Vamos a pedir que sean eliminados el barrilito, el cofrecito, las exoneraciones, las asignaciones extra-presupuestarias y demás vagabunderías que disfrutan nuestros honorables senadores y diputados. ¡Pero por favor pidamos que sean eliminados, no es aspirar a senador o diputado para poder recibirlos!
  • Hagamos también una petición para despolitizar la UASD y que termine por fin de convertirse en un centro de estudios de calidad con un cuerpo docente preparado, dedicado y responsable.
  • Pidamos que se haga una depuración masiva de la Policía Nacional, que se deje de “enganchar” a cualquier energúmeno sin entrenamiento, educación ni vocación para formar parte de un cuerpo de seguridad, dándole una pistola y un carnet de “militar”. Sí, también debemos pedir que se les aumente el salario, pero pidamos eso después de que depuren.
  • Hagamos peticiones por los apagones, el arreglo de calles, los altos impuestos, las plantas de gas y estaciones de gasolina rodeadas de casas, el escándalo en los colmadones, las 400,000 personas que viven a la orilla del río, la sobrevaluación de obras del estado, las disparidades salariales (tanto en el sector público como en el privado), la porosidad de la frontera y la negligencia respecto al tema haitiano, la eliminación de incontables instituciones duplicadas en el aparato gubernamental, el elevado costo de la canasta básica respecto a los salarios de miseria mínimos, la inseguridad y los atracos, los centavos que no te devuelven en los supermercados cuando pagas en efectivo, la falta de espacios públicos verdes y seguros, el restablecimiento de la OMSA como transporte público confiable, puntual y barato, el deterioro del parque de la Núñez y hasta por el [supuesto] escándalo que genera el anfiteatro Nuryn Sanlley y que afecta a Yolanda Martínez y sus vecinos.

Si usted considera que el embajador está promoviendo una “agenda gay” en RD y está convencido de que eso es malo [yo discrepo de ambas afirmaciones], pues proteste, está en todo su derecho. ¡Firme la petición [cuyo éxito es bastante cuestionable] y felicidades! Ahora bien, me parece que tenemos aspectos más importantes por los que luchar en los cuales: (a) deberíamos estar invirtiendo más energías y (b) existe un mayor consenso respecto a su impacto en nuestra calidad de vida como dominicanos. Porque eso es lo que todos queremos: un mejor país, ¿no?

1v4nuzz

Leyendo listas y amando al prójimo.

“… Su religión le permite creer en lo que es pecado, pero no le da derecho para decidir que es legal o no”.

Incómico, aquí.

El Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE), esto es, uno de los sindicatos de iglesias evangélicas del país, reveló a través de una nota de prensa que está elaborando un listado de los candidatos a diputados, senadores, alcaldes y presidente “pro aborto, pro gay y en contra de la soberanía” . Según informan, este listado será leído en todos los recintos religiosos con el fin de orientar a los feligreses a la hora de ejercer su derecho al voto en las elecciones municipales, congresuales y presidenciales de mayo próximo.

Me pregunto yo: ¿No sería más “cristiano”, civilizado, democrático y políticamente correcto que las iglesias leyesen una lista de los candidatos por los que quieren que sus seguidores voten? ¿Por qué hay que abordar la cuestión desde esa óptica tan destructiva de la negación y descalificación del otro?

Bien podrían hacer listas para promover a sus candidatos que comparten sus valores y tratar de convencer a la feligresía de que esas son las opciones que más les convienen como ciudadanos e hijos de dios. Para eso no tienen necesidad de atacar frontalmente a grupos determinados. De esta forma se evitarían el atolladero en el que están metidos y del que difícilmente saldrán limpios, porque resulta que en ese intento por “revelar” las intenciones de “aquellos candidatos que no van de acuerdo con sus convicciones” los únicos que están transpirando a borbotones la intolerancia que los caracteriza es esa élite conservadora y retrógrada.

Lo más reconfortante de todo este dilema es que La Historia, lentamente, se encarga de poner las cosas en su lugar. No hay forma de que ganen esta batalla por las libertades civiles. Igual como no ganaron las batallas de la abolición de la esclavitud, el derecho al voto femenino y la integración racial, todas consideradas en su momento contrarias a la “identidad nacional” y “los valores y principios morales” por esos sectores.

Quizás no ahora, ni en 5, 10 ó 50 años, pero esa batalla está ganada.

El Cristo que dicen seguir y tratan de imitar profesaba el amor, y este es incompatible con las descalificaciones, el rechazo y la exclusión. Deberían hacer un ejercicio mental preguntándose si ese Jesucristo estaría de acuerdo con que se le prohiba ejercer una función pública electiva a una persona por el mero hecho de sentirse atraído por alguien del mismo sexo y, peor aún, simplemente por simpatizar con personas con esa inclinación. Ese no sería el Cristo que manda a amarnos los unos a los otros. Amen, no descalifiquen.

¿O es que ha visto usted a alguien haciendo listas de candidatos cristianos para mandar a votar en contra de ellos?

Nuzz

De “Patriotas” y Patriotas.

Leyendo los comentarios en este artículo, estoy casi convencido de que casi todo aquel que tiene una opinión diferente a la mayoría de los ultra-derechistas anti-inmigrantes cae (para ellos) en una o varias de las siguientes categorías:

  1. Pertenece a y cobra en una ONG
  2. Forma parte de una “Agenda Internacional”
  3. Es un traidor a la patria
  4. Quiere que Haití y RD sean un sólo país

A muchos no les cabe en la cabeza que ABSOLUTAMENTE NADIE tenga ideas contrarias por convicción propia. Todo es un plan macabro orquestado por uno o varios entes que operan en la sombra y tienen como objetivo último que RD se haga cargo del problema de Haití.

La realidad es que Haití es un país terriblemente pobre, que RD tuvo una política migratoria pésima durante décadas, que esa gente entró movida por el hambre o fue traída por el gobierno y empresarios, que nunca se hizo nada respecto al problema, que ahora se está empezando a poner orden en la casa y que el problema principal es el control fronterizo (el cual, de paso, no se resuelve construyendo un muro, mientras los CESFRONT ganen RD$10,000 mensuales y los altos mandos a cargo sean corruptos).

Expulsar cientos de miles de inmigrantes, de los cuales hay una gran parte que lleva 20, 30, 40 y hasta 50 años viviendo aquí no es viable económica, social, humana, diplomática ni legalmente hablando. No va a suceder. Hay que apretar los controles fronterizos para evitar que sigan entrando, capacitando bien a la guardia de la frontera, pagándoles un salario que desincentive la aceptación de sobornos y removiendo la cúpula corrupta que dirige esa entidad. Así evitaremos que el problema continúe. ¿Todo lo demás? Demagogia, Xenofobia, Racismo, Populismo, Politiquería y Corrupción. ¡Sí! ¡Eso!

¡Yisus!

Nuzz

“Un asesino en la historia de la Rep. Dom.”.

Foto graffiti Balaguer

Graffiti en el estand de Joaquín Balaguer en la Feria del Libro

A continuación parte de una discusión sostenida con un balaguerista/trujillista en los comentarios de este artículo publicado el pasado sábado 25 de abril. Edité algunos comentarios para adaptarlo al formato de un post y parafraseo a mi interlocutor de la discusión para darle contexto a algunas de mis respuestas:

Qué falta hace en este país ese adorable viejito. Que ejemplo de dignidad. Cuánto patriotismo. Cuánto trabajó por su pueblo. Cómo te extrañamos. Por siempre en nuestros corazones. Tu entierro duró tres días. Ha sido el funeral mas multitudinario en la historia de este país. Tu pueblo te lloró públicamente. Ahí están los vídeos. Los humildes, los pobres, la mayoría de este país te lloró y te honró. Los locos viejos habla pupú que te insultan eran, son y serán siempre minoría ignorante y enanos mentales. Nunca comparables con tu grandeza como estadista, como politico, ni como dominicano. Por eso te odian. Y te envidian porque mientras mas pasa el tiempo más te engrandeces y más insignificantes son tus enemigos. Balaguer eterno”.

R: El ignorante era precisamente el “pueblo humilde y pobre” que lloró a Balaguer, que sí eran mayoría, pero ignorantes al fin, porque en 22 años de “gobierno” ese engendro fue incapaz de brindar educación y oportunidades para que se independizaran de las tetas estatales en forma de funditas y carguitos y salieran de esa ignorancia.

Los “locos viejos habla pupú” que lo insultamos éramos, somos y seremos minoría, cierto, pero nunca ignorantes ni envidiosos de un “estadista” que mandaba a asesinar a cualquier disidente de sus nefastas maquinaciones.

Balaguer no es eterno, simplemente se ha prolongado un poco en el imaginario dominicano en la persona de sus herederos políticos, pero hasta eso tendrá su fin, ya podemos sentir vientos soplando en esa dirección… paciencia. Miren cómo terminó Trujillo, en el vertedero de la historia patria. Allá irán todos

Ah! Ahora ud llama al pueblo “ignorante” porque ud acepta que la mayoría era o es balaguerista y ud se reconoce estar en la minoría “inteligente e intelectual” , la crema y nata de la población”.

R: De hecho, el pueblo no es ignorante porque es balaguerista, es balaguerista por ser ignorante, y es ignorante gracias a él, en parte, me entiende? Por otro lado, no pertenezco a esa minoría “inteligente e intelectual” de la que habla, a la que sí pertenezco orgullosamente es a la minoría pensante, que está en vías de extinción en RD

Y me acusa de trujillista y ciego porque ud no está de acuerdo con mi opinión acerca de Balaguer? Dónde está su tolerancia democrática? Se la guardó ?”.

R: Llamar a alguien trujillista y ciego no es una muestra de falta de tolerancia democrática, si esa persona simpatiza con el pensar y accionar de Trujillo y, dado que este último era un asesino, corrupto, ladrón, pedófilo, resentido, y violador, no hay que hacer mucho esfuerzo para concluir que quien es trujillista está ciego. La tolerancia no quita su ceguera.

Casi todo lo que hay en este país Lo hizo Joaquin Balaguer“.

R: Hay que entender que “blocks“, varillas, asfalto y cemento no hacen un país, eso es consecuencia de la construcción de una nación, no la causa. Balaguer lo veía al revés, igual que Leo. Juntos gobernaron 34 años y sus logros más loables son “cosas”, “objetos”… nada de eso tiene trascendencia mayúscula en el largo plazo, y es una lástima que no estaremos vivos para cuando el tiempo lo confirme.

Ud critica las las obras de infraestructura construidas por Balaguer. Me imagino que como no eran necesarias nadie las usa. Ahí veo que el área del mirador del sur y su parque están sembradas de plátanos y yuca porque la gente no va a ese parque ( uno de los pocos que tenemos) y nadie vive por ahí. Tampoco se utilizan los puertos y aeropuertos , las avenidas, las carreteras, las presas, los miles de viviendas para pobres construidas por el Doctor , los hospitales, las escuelas, la plaza de la cultura en la capital, etc. Nada. Todo eso es sólo varilla y cemento. No señor, eso es infraestructura y sin eso no hay país que avance“.

R: Las obras de infraestructura son necesarias para el avance de un país, lo que planteo es que no son la causa del desarrollo. La realidad es que no son suficientes. Escuelas donde la educación no sirve, hospitales donde la salud no existe, plazas de la “Cultura” donde amenazan con fusilar a un manifestante/vándalo… El 90% de esas “obras” está embadurnada por la lógica de la apariencia. En el fondo, pocas resuelven los problemas de fondo…

Además, llenarse la boca y henchirse de orgullo porque Leonel, Balaguer y Trujillo hayan hecho carreteras, aeropuertos, presas, casas para los pobres, plazas de la “Cultura”, hospitales, escuelas y acueductos es totalmente absurdo. El pueblo votó por ellos para que hicieran esas cosas, los individuos y empresas pagan impuestos para que hagan esas cosas, el manejo (personalista o institucional) del presupuesto nacional completo (mucho, MUCHÍSIMO dinero) es puesto a su disposición para que hagan esas cosas. La construcción de la carretera Duarte no es un logro de los gobiernos de Joaquín Balaguer, era una obligación de su gestión de 22 años.

Vea a su alrededor compadre. Balaguer manejó personalmente el presupuesto de este país. Peso por peso. En el 1978 un dólar era equivalente a un peso con diez centavos. Cuál es el valor del peso hoy día? Cual era nuestra deuda externa en 1978? Lo sabe? Busque ese dato señor. ..

R: No considero una virtud que alguien haya manejado de forma personalista el presupuesto nacional. Respecto a la visión “macro”: Al jueves 24 de abril de 2015 la tasa de cambio dólar/peso es, según el BCRD, 44.72 la compra y 44.81 la venta. El peso colombiano se cotiza a 2,450 por dólar, mientras que la libra sudanesa está a 6 por dólar. La deuda externa de RD ronda los 17mil MM de dólares. En Bélgica es de 1.29 billones de dólares, mientras que en Haití no alcanza los mil millones. Países con mayor nivel de desarrollo que nosotros tienen monedas más devaluadas (Colombia) que la nuestra y deuda externa mucho mayor (Bélgica). Asimismo, países que están al borde del abismo tienen monedas más fuertes que la nuestra (Sudán) y deuda externa que es una fracción ínfima de la dominicana (Haití). Esos indicadores (por sí solos) no dicen absolutamente nada.

Si, aparte de Trujillo y Balaguer, aquí nadie ha hecho nada. Y los otros que han hecho? Conteste eso por favor y aporte algo nuevo al debate . Si no tiene nada nuevo que aportar entonces no repita las mismas necedades que en este país se vienen repitiendo por los últimos 50 y pico de años“.

R: Pienso que el hecho de que “los otros” no hayan hecho nada no eleva la figura de Don Elito, simplemente los pone a “ellos” por debajo de él, que sigue estando muy abajo?

Mi aporte, que quizás no es nuevo, pero la falta de novedad no le resta validez, es el siguiente: una condición indispensable para que nuestro país realmente mejore/avance/progrese es erradicar la visión y práctica mesiánica, clientelista, corrupta, corruptora, despótica, material, impositiva, terrorista y personalista de la política y del ejercicio de la misma. Y todas esas características se corresponden fielmente a lo que fue/hizo Joaquín Antonio Balaguer Ricardo.

Si Trujillo reviviera y se postulara a presidente ganara y Ud lo sabe”.

R: “Si Trujillo reviviera…” … lo volveríamos a matar. Fin.

Nuzz

El “tema haitiano”.

Mientras no se escarmiente a los traidores como se debe, los buenos y verdaderos dominicanos serán siempre víctimas de sus maquinaciones.

-Juan Pablo Duarte

Las preguntas en nuestro tiempo son: quiénes son los traidores, qué es lo que maquinan y si quedan ‘buenos y verdaderos dominicanos’ en algún sitio. El “tema haitiano”, esa recurrente dosis de genuino y necesario patriotismo y vergonzoso y absurdo patrioterismo, vuelve a ocupar titulares, reventar bocinas, copar espacios televisivos y, en esta ocasión, rebosar las redes sociales con argumentos, contrargumentos, réplicas y pasiones entre muestras de ira, ignorancia y sinsentido.

Hasta ahora mi posición ante tanto alboroto ha sido más o menos pasiva y evitando confrontaciones, salvo alguna subidita de tono en el trabajo o una que otra discusión cordial con algún miembro de mi familia. Hoy parece que se me derramó el vaso de la paciencia al leer el siguiente tuit de uno de mis más cercanos amigos [sic]:

A continuación detallo las que son mis posiciones y propuestas frente al lío en nos hemos metido y que parece estar tomando un rumbo que puede desembocar en conflictos de una magnitud que a nadie le conviene:

  • Primero que todo, no es económica, política ni humanamente viable expulsar al ½ millón (¿1 millón? ¿2 millones?) de dominico-haitianos que residen en RD. El que piense que el problema se resolverá sacando a esas personas que ya viven aquí quizás tenga razón, pero esa cura resultaría 10,000 veces más mala que la enfermedad. Por un lado, piense en quién va a pegar blocks y cortar caña. Es lamentable, pero los dominico-hatianos son la fuente de mano de obra predominante en los sectores agrícola y construcción, ambos importantes motores del crecimiento de nuestro Producto Interno Bruto. Luego está el tema de relaciones exteriores e imagen internacional. Imagínese la reacción de la “Comunidad Internacional” ante escenas de camiones y camiones atestados de haitianos siendo depositados de aquel lado de la frontera. La percepeción de que RD es un país racista no haría más que exacerbarse, trayendo como consecuencias aislamiento, sanciones políticas y comerciales y cerrar puertas a oportunidades de negocios, además de una posible merma en el turismo, otro pilar de nuestro crecimiento. ¿Estamos dispuestos a enfrentar esas consecuencias debido a un arranque de orgullo patrio y una súbita inclinación en pos de la defensa de la soberanía? Yo no creo. Y el que esté dispuesto, no es un patriota, simplemente no sabe lo que dice/hace. Seamos patriotas, pero debe primar el pragmatismo.
  • Ahora bien, algo hay que hacer con toda esa gente luego de décadas y décadas dejándolos entrar y trayéndolos. Por mi parte los pueden carnetizar, regularizar o nacionalizar, la verdad es que me da igual. Alguien me dijo “¡Sí, regularíncelos, pero no a la nacionalidad!” y yo me pregunto y les pregunto ¿Hay alguna diferencia? Para los fines prácticos, ya esas personas viven, estudian y trabajan aquí y, quizás más importante aún, la mayoría han vivido, estudiado y trabajado aquí por décadas. ¿Es que acaso nos tocará un pedacito menos de Patria porque gente que en todo (excepto en papel) ya es parte de nuestra sociedad, obtenga ese estatus? Si sientes que República Dominicana es menos República Dominicana por darle un carnet de dominicano a personas que a todos los fines ya lo son, pues bien, dale uno que diga Residente o Inmigrante y ponle un NO VOTA, así, grandote, en marca de agua… la discusión me parece completamente fútil. No los puedes sacar, pues organízalos, con o sin nacionalidad.
  • Ah, pero es que si empiezas a darles carnés vendrán en masa a invadirnos!!!” Pues entonces ahora sí póngase los pantalones (o la falda) de la soberanía y regule VERDADERAMENTE los cruces fronterizos. Págueles bien a los pobres guardias del CESFRONT, entrénelos, disciplínelos, invierta en serio en eso. Elimine 10 ó 12 dependencias inútiles y use su presupuesto para fortalecer ese cuerpo especializado, a la vez que genera empleos (tan necesarios) y dinamiza la históricamente deprimida economía en la zona fronteriza. ¡¡¡No construya un muro por el amor de dios todopoderoso!!! Ponga guardias entrenados, conscientes de su rol y bien pagados en los puntos por donde entran los haitianos y cree un sistema de incentivos entre las unidades que más inmigración ilegal eviten. Siendo quizás demasiado sincero, si yo fuese guardia del CESFRONT, ganando RD$7,000 mensuales en ese rincón árido y paupérrimo que es nuestra frontera, aceptaría (sin pensarlo dos veces) sobornos de RD$500 ó RD$1,000 para dejar pasar 2 ó 3 haitianos… ¿Usted también, no? Bueno, ¡pues desincentive esa práctica! ¡Pague bien, concientice, contra-soborne, supervise!
  • Por último, entiendan que Haití no está urdiendo un plan para invadirnos. Los haitianos lo que tienen es MUCHA hambre, y aquí hay comida. Sí, es cierto que ese es SU problema, pero lamentablemente los que ya están aquí son NUESTRO problema. Dejemos la paranoia conspirativa de lado y hagamos lo que hay que hacer: resolver con los que están aquí y no dejar entrar más. La solución no es la expulsión masiva. Ni un muro. Ni “empuñar la armas”. Resuelva con los que están aquí y no deje entrar más. Fin.

Las leyes están ahí para cumplirse” me dijeron recientemente. Yo respondo que a veces, vaya ironía, hay leyes injustas, inhumanas, estúpidas y abusivas.

¡[¿]Feliz[?] día de la Independencia!

Nuzz

Un mejor[?] país.

The welfare state is not really about the welfare of the masses. It is about the egos of the elites.

Thomas Sowell

¿Cómo hacer para que la percepción que brinda la “mejoría” individual no envuelva en brumas la evolución del bienestar general de la sociedad? No existen formas (al menos no formas convencionales) para que la adquisición de una vivienda propia, un carro del año, el último iPad o cenar a la carta tres o cuatro veces al mes no sesguen significativamente nuestra opinión respecto a “cómo está la cosa”.

Podría argumentarse que “los supermercados y malls viven llenos”, “los conciertos de Justin Bieber y Rihanna se vendieron completamente”, que “estamos llenos de torres de apartamentos” y/o que “hay mucho jeepetaje y carro de lujo en la calle” para concluir que las cosas marchan bien, que estamos avanzando (progresando, habrá quien diga), que vivimos en un mejor país que hace 5, 10 ó 20 años.

El problema surge cuando se observan ciertas aristas de ese “avance”: en primer lugar, buena parte del combustible que alimenta esa locomotora es producto de dinero sucio (narco, corrupción adminstrativa, evasión de impuestos…); segundo, la proporción de la población que navega en ese océano de abundancia y buen vivir es bastante reducida y por último, y quizás más importante, es cuestionable si en realidad es ese el concepto de desarrollo al que aspiramos (más cosas, más adornos, más objetos).

La inseguridad acecha en cada esquina, nuestros bachilleres no saben escribir, los ciclones inundan comunidades enteras; los servicios públicos son (salvo contadísimas excepciones), cuando menos caóticos; no hay luz, ni agua potable, ni transporte público decente; nuestros legisladores, ministros y funcionarios son, en su mayoría, millonarios repentinos; nuestras adolescentes quedan embarazadas cada vez más jóvenes; tenemos más mendigos en los semáforos…

En general (en promedio?), mi familia, mi círculo de amistades y colegas estamos, si no bien, al menos mejor. Pero debería hacerse un esfuerzo para que ese hecho no le reste objetividad a la pregunta de si el país está mejor, y si va rumbo a mejorar en el futuro inmediato y de largo plazo. Se está abriendo una brecha social importante en República Dominicana y lo único que estamos logrando muchos es quedarnos del lado que no se hundirá [o ya  está hundida] en caos y pobreza.

Nuzz

… And Justice for All.

Donde hay poca justicia es un peligro tener razón.

-Francisco de Quevedo

Gómez con Kennedy, sur-norte, semáforo en rojo. A mi derecha, el Accord plateado, vidrios tintados, “tumba’o”, aros 18, frena abruptamente a 15 centímetros de la AMET que va cruzando. Sus compañeros en la esquina ven eso como una afrenta, un irrespeto, una burla. Se miran entre ellos a ver quién es que va a pedirle los documentos al osado. El de las Ray-Ban de aviador y el “bolón” en la boca se decide. Da la vuelta mientras escudriña a través del cristal delantero en busca del rostro del conductor, al parecer sin éxito. Se acerca a la ventanilla, golpea suavemente con el índice mientras yo sigo expectante. Mis prejuicios esperan un rostro de villano, gorra de cocolo, aretes, dembow…

He aquí la mejor parte: el vidrio eléctrico comienza a descender, en el semáforo quedan 23 segundos, quizás insuficientes para ver el desenlace de esta escena cotidiana en nuestras calles. Entonces ocurre lo sorprendente, mas no por eso inusual: una vez el cristal baja 3 ó 4 pulgadas este se detiene, el joven AMET espera impaciente [casi tanto como yo] a ver el rostro de la posible multa o el viaje al Canódromo, pero no…

Por la ranura asoma un carnet con un escudo nacional y las palabras “Policía Nacional”, dura seis segundos suspendido y desaparece sin mediar palabras, sin explicación alguna, sin más. Y el cristal sube. El desconcierto en el rostro de nuestro agente de tránsito es palpable [casi tanto como el mío], el semáforo da verde y el Accord gris con los vidrios tintados y aros 18 acelera bruscamente, reptante, dejando mis expectativas vacías.

El bocinazo del que viene detrás de mí me hace aterrizar y avanzo con un nudo de vergüenza ajena, rabia, impotencia. Con la garganta llena de “Y ellos no requieren documentos para circular?”, “Ustedes lo que son es unos mamitas!”, “Por eso es que este país NUNCA va mejorar!”. Una vez la calma vuelve a abrazarme llega el pensamiento más aterrador de todos: la mayoría de los dominicanos no quiere que estas situaciones no sucedan, la mayoría de los dominicanos quiere el carnet con el escudo para no tener que darle explicaciones a AMET’s con gafas de aviador.

Nuzz

Justicia