Post de cierre de SS.

A little voice inside my head/
Said don’t look back, you can’t never look back…

Ya ta’ bueno de mocos y poesía y símiles [al menos por ahora]. Dejamos el sudario en la cueva, los ángeles nos hicieron un favor [moviendo esa inmensa roca que obstruía mi salida], llegó la hora de volver a la dura y emocionante vida. Regresaron los tiempos de correr hasta caer y levantarse, siempre!

Deja que los alumbre con esta cuestión!

Seguimos conquistando cimas, alcanzando metas, disminuyendo tiempos, rompiendo microesquemas, logrando colarnos en esos pedacitos de grandeza, pausando hasta donde se pueda esos brevísimos instantes de gloria, prolongando la racha de triunfos cotidianos, levantando la mirada por encima del vertedero de ilusiones inalcanzables y perecederas, siendo lo que debo ser, lo que siempre fui, lo que por siempre seré: Un Rayo de Luz Azul. Reflexión, Retorno, Resurrección.

No me hablen de esperanzas vagas/
Persigo realidad…

Nuzz

Post de Sábado Santo que resucitó el Domingo.

En sus ojos apagados/
Hay un eterno castigo…

Terminado el viaje, el cansancio. Luego del caos, la calma. Pasada la tormenta, la paz. Acaba la noche, amanece. Causa y efecto, cara y escudo, acción y reacción, análisis de consecuencias, creer en las emociones: sentirlas, vivirlas, disfrutarlas, compartirlas, mostrarlas, provocarlas, escucharlas, cantarlas, escribirlas, tocarlas… Mas el inevitable y necesario ‘pero’ no perece, lo más importante y valioso: controlar nuestras emociones y no dejarnos controlar por ellas.

Encerrado en el tiempo/
ha perdido el valor/
para escapar de su celda…

No esbozamos una sonrisa, no compartimos un almuerzo, no tomas una foto, ni escribes un poema, no envías un mensaje ni haces una llamada, no echas una mirada o extiendes un abrazo, un movimiento, una caricia, no hay gesto entre tus gestos que no derribe la primera ficha de ese inmenso efecto dominó que es la existencia. El aire que respiras lo están respirando otros. La luz que te ilumina toca a todos por igual.

El silencio lo es todo…

Y vendar tus ojos ante la realidad misma, como si nada existiera, actuando cual perfecto ejemplo del solipsismo, como centro de la creación, titiritero absorto del dolor, un semidiós cuyo hiperego lo supera, darle la espalda al universo sin importarte nada ni nadie más que tú y tú mismo, ese es el combustible que mantiene mi estatus en llamas, y se apagará, lo hará. Lo sé. All I need is time [más de lo que pensé inicialmente, pero it’s all I need…].

Nuzz

Post de Habichuelas con Dulce.

When you let me fall
Grew my own wings
Now I’m as tall as the sky…

Lejos de casa, más cerca del Sol y su incandescencia. Al lado del camino hay un abismo, que cruzamos despacio y con cuidado. No existen fechas en el calendario, no importa el paso de los años, no quiero que regreses, no lo espero, mas sigo sin creer en el olvido.

Música, mi refugio diurno interminable. Libros, esos escudos que recubren mi alma, que me guardan de aquel fuego cruzado. Sí, yo guardo mis secretos bajo la almohada, sí, yo habito mi propia celda abierta, claro, que duele significa que funciona, que perdonar no es sinónimo de amnesia. Y Lo Oscuro que habita de aquel lado del muro retumba cada día dentro de mi cabeza, y a pesar de que muy alto sobrevuelo, soportarlo requiere un gran esfuerzo.

When you let me drown
Grew gills and fins
Now I’m as deep as the sea…

Y al final qué nos queda? Un nada, ni un rumor, un frío, siquiera una mirada.

When you let me die
My spirit’s free
There’s nothing challenging me.


Nuzz

Post de medio-día de trabajo.

I know I felt like this before
But now I’m feeling it even more…

La ciudad está muerta. Las calles vacías, navego entre ellas apresuradamente, pues siempre se hace tarde en la ciudad. Siento el paso del tiempo como oruga, como gusano verdoso que se arrastra en las baldosas de mi ducha. Mientras, avanzo despacio [mas con inviolable certeza] hacia la realización de esos sueños de la niñez, dejando una estela de música por donde paso, siendo canción ambulante, acumulando cicatrices para luego acariciarlas cuando se apagan las luces.

Es Jueves Santo, es otro de esos días inconclusos, otra media mañana entre papeles, frente al teclado, junto a Cranberries. Pero será una tarde muy distinta a las demás, será sentir el Sol quemar mis pómulos, será contemplar el azul del infinito cielo y saber que hay recompensa después de todo todo todo. Perderme entre ilusiones alcanzables. 

Hoy se supone que despierta Skynet y se arma la del diablo. Hoy es el comienzo de lo que me venga en ganas. Hoy no hay espacio para autotorturas ni recuerdos dolorosos e inservibles. Hoy me disuelvo en esas calles mientras me lleno de sustancia. Sé que me he sentido así anteriormente, pero hoy lo siento aún más… muchísimo más.

Nuzz

Post del ombligo de Semana Santa.

A moment, a love
A dream, a laugh
A kiss, a cry
Our rights, our wrongs…

Fin de los Cuarenta Días de lucha contra las tentaciones, a solas en el desierto. Día en que vilmente condenaron al Hijo del Hombre. Inicio del período Pascual, antesala de la injusticia, martirio y posterior cucifixión de quien intentó [con cierto éxito] cambiar el orden de las cosas imperante en su espacio y tiempo.

Tiempo ese que según algunos es circular, un Eterno Retorno de la existencia misma, un suceder por siempre de los acontecimientos ya sucedidos. Los clavos siguen siendo enterrados en sus manos, la lanza atraviesa su costado para siempre, la sangre cubre su rostro a cada instante. El sufrimiento callado es sinónimo de tolerancia… “Bucear en silencio” diría Cerati.

Nuzz

Post MarteSántico Fugaz.

El Tsunami llegó hasta aquí…

Un extracto del perfume del dolor, y el color de tu mirada y las gotas de tu lluvia se irán. La locura que nos guía, el laberinto que invento, el minotauro moribundo entre las olas del puerto, la grandiosa resiliencia de mi ser, la inevitable música que hace vibrar mis oidos. Un saberse indestructible, un sentirse lleno de vida que sale del páncreas o del hipotálamo. Reaprendiendo mi camino a casa, sí, bajo la lluvia, pero el Sol sigue allí detrás de las nubes que lloran sus tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.

… lo vi venir.

Nuzz

Post rápido de Lunes.

Corrección: … de Lunes Santo. La ciudad duerme allá abajo. El Sol casi se oculta entre sus sábanas de horizonte y nubes, las letras de Soda han inundado todo mi día, mis sentidos, fluorescente azul [irónicamente suena ‘Fue’]. La tesis sigue allí sobre la mesa y la Polaroid sobre la silla. Fue la celebración y la resaca, fueron los muñecos y expectativas, fue lo que tuvo que ser. Fue el viaje de ida sin retorno a la vista, fue la infancia la que nos marcó para siempre y nos hizo quienes somos. Fue una Primavera Cero y un Último Verano, un Invierno Frío y un Otoño Inolvidable. Fue deslizar mi puño por tu espalda, sentir que me tratabas suavemente y de repente… Fue.

Fue que retomé mi altura y todo luce tan distinto ahora, el viento es más cálido y las luces más brillantes. Fue que me olvidé del lodo al respirar bien profundo y fue que por un instante vi esa sombra moviéndose entre los muebles de mi cabeza. Sé que ya nunca se irá, mas nunca más opacará mi brillo, ni volverá a interrumpir mis sueños de grandeza, mi búsqueda de diamantes, las flores que con sumo cuidado cultivo y regalo a quienes me rodean. Nunca se irá, mas no importa, pues no importa. Fue que leí entre líneas que la historia no termina, pero cambia de rumbo porque soy yo quien la escribe. Llegué. Ponché. Vi. Viví. Me marcho. Fue.

Nuzz

Sunrise.

And who can say
when the day sleeps
if the night keeps
all your heart?

Only Time – Enya

Llegó la tarde y con ella el ocaso. El astro rey tocó la línea del horizonte, cruzando de nuestro mundo a otros, desconocidos y oscuros. Reminiscencia de atardeceres pasados, imprecisos relámpagos de lo que fue y jamás será, Sombras. Andar a tientas entre la niebla, bajo la lluvia, viviendo el frío que nubla los pensamientos, sentirse sólo a pesar de la muchedumbre, chocando a cada instante con realidades que parecían imposibles, realidades dolorosas que superan cualquier intento de ficción. Aguardar paciente [a veces no tanto] el despuntar del día, la mañana anhelada, el inevitable despertar.

[Y pasa, sin duda llega, a pesar de que todos miran al cielo en medio del eclipse, al final hay recompensa. Y la luna es pasajera, carente de luz propia, sin gracia alguna (aparte de los perros que le aúllan), fluctuante como las mareas que provoca, menguante, luego creciente, más tarde llena, esplendorosa, fulgurante, ocupando su lugar en el firmamento, pero es todo un brillante truco de apariencia que dura a lo sumo 4 días. Hermosa, mas vacía. La luna será siempre un satélite dependiente de otro cuerpo celeste.]

Y entonces [con el inevitable despertar] se hará la luz una vez más, llenando de vida y energía todo el entorno, marcando positivamente la existencia de quien toca, trayendo un nuevo día entre las manos, un destello en la mirada, el calor en la sonrisa. Luego de andar con el fango hasta los hombros, se vislumbra el azul del alba, prometiendo un paraíso que supera aquel que el tsunami devastó. Luego de las súplicas, retrocesos, cavilaciones, esperanzas, espirales, caidas libres, ascensos meteóricos, ausencias prolongadas, hipocresía y teatro, desconsideración y llanto, irrespeto y locura, muerte y resurrección…

Luego de conocer infinidad de variaciones del perfume del dolor, después de distinguir las noches por la cantidad de lágrimas derramadas, cuando por fin acabe la madrugada junto a todas sus pesadillas, me desharé de estos zapatos que nadie tiene idea de lo que pesan [lo que los hace incomparables, únicos] y disfrutaré de nuevo ese amanecer tan mío que desperdicié entre música y poemas que terminaron forzosa y tristemente en la basura. Mi Cénit se acerca, pronto estaré de nuevo en el punto más alto de este cielo… Jamás volveré a ser el mismo, seré mejor de lo que he sido nunca.

Nuzz