El cementerio de los inconclusos [a.k.a. ‘What if?’].

And I hate when things are over/
When so much is left undone…

Breakfast At Tiffany’s – Deep Blue Something

En secreto, toda mi vida he sido víctima de un ligero pero persistente síndrome del impostor. Un recurrente moverme entre el valle de la desesperación y la pendiente de la iluminación de aquel famoso gráfico del efecto Dunning-Kruger. Entiendo que, salvo contadas excepciones en ambos extremos, ese sentir es un mal común, pero que pocos se atreven a admitir. Es una de esas microtexturas de la personalidad que pasan desapercibidas al ojo cotidiano.

En mi caso, ese pequeño faltante de estima propia es la causa y a la vez la consecuencia de una serie de proyectos, relaciones, ideas, aspiraciones y sueños a medias. No es que me considere un desertor nato ni mucho menos, pero ocasionalmente y de forma involuntaria mi cerebro recolecta y pasa revista de hazañas sin terminar y peldaños sin alcanzar en mi vida académica, profesional, familiar, social y amorosa.

El recuerdo más lejano de un sueño abandonado es el de ser atrónomo/astronauta, acariciado con entusiasmo por, quiero creer que, varios años de mi infancia e inicios de la pubescencia. Más adelante contemplé, con seriedad, pero muy brevemente, la posibilidad de dedicarme 100 % al ajedrez. En aquellos uno o dos años mi mundo estuvo completamente tapizado por la cuadrícula blanquinegra, luego de infinitas horas de domingo desgajándome el cerebro con Orlando y Lenín.

También recuerdo haber asomado mi cabeza con un empeño irracional al mundo artístico musical, quizá el único cadáver que merece habitar ese cementerio de inconclusos. Pero quizá el más (en su momento) doloroso y obvio ‘what if?‘ de La Saga Oscarivánica lo fue ese año y medio estudiando Arquitectura en la UASD. ¡Cuánto sufrir! ¡Qué entrada tan estrepitosa y atropellada a la vida adulta! Ese tropiezo dejó secuelas duraderas en mí, y por años mi único consuelo fue que, de persistir en esa empresa tan tortuosa, iba a terminar siendo un arquitecto a lo sumo mediocre, en lugar del matemático no-tan-mediocre que resulté ser.

Hablando de Matemáticas, un fantasma que aún asoma su cabeza de vez en cuando es el de no haberme doctorado en esa área, pretensión mutilada en ciernes al entrar al BCRD. Ese paso totalmente fortuito me llevó a abrazar, en principio a regañadientes, la economía y, sobre todo, a ganar más dinero del que jamás imaginé ganaría. Allí volví a quedarme a medio camino entre dos profesiones: sacrifiqué el ser un matemático excepcional por convertirme en un economista ordinario, contrario a lo que mucha gente de mi entorno percibe (y hasta cierto punto proyecto).

¿Más lápidas que adornan ese camposanto de incompletos? Nunca me convertí en un docente cabal (ni entré a la UASD); he empezado y tengo una miríada de negocios, pero ninguno podría ser considerado un éxito rotundo; no tuve el valor de concretar una relación duradera con ninguna de las tres o cuatro Innombrables; los borradores de los papers sobre el ‘Enfoque de Balance’ y ‘Beneficios de reducir la inflación’ siguen ocupando espacio muerto en mi Dropbox; soy un corredor amateur que no ha bajado de las 4 horas en la maratón; no le pedí el número a la morenita de los rizos aquel mayo de 2009 en Cinema Café y no le partí la carita (pudinedo hacerlo) al borracho indecente que desbarató el teteo en el Drinks 2 Go de la Gómez aquel verano de 2011…

Al final, reconozco que hay mérito en haber intentado tanto, fallado tanto y rendirme tan poco. Y quizá mi mayor virtud es esa capacidad de empezar cosas, lograr algunas de ellas y que aquellas que terminan descomponiéndose bajo tierra no sean un lastre que me impida avanzar ni me quite el sueño (casi nunca). Los ‘what if?‘ pueden ser dolorosos, pero hay que aprender, y he aprendido, a transmutar ese dolor con los ‘it was‘ y a resignarse a los ‘it wasn’t‘.

.-Nuzz

Resultados – Expectativas [acotadas].

Let go or be dragged.

Proverbio Zen

2025 ha sido sin dudas el año más agitado de mi historia reciente. Un cambio de dirección abrupto (pero premeditado) en mi vida profesional, una mayor libertad, aún a medias, para hacer, para no hacer y para ser. Una tensión cotidiana entre el deseo y la presión [interna, familiar, social…] de seguir creciendo hacia afuera, de tener, acumular y guardar cada vez más, y el llamado [principalmente interno] a ser pequeño, a ser una gota en el jardín, a crecer hacia adentro y a soltar, dejar, alivianar la carga.

Casi toda mi vida adulta he estado en constante movimiento: haciendo, buscando qué hacer, empezando proyectos, abriendo puertas y descubriendo nuevos mundos. Madrid, Economía, Macros de Excel, Copenhague, FMI, Suramérica, estadísticas, IBM, San José, informes, encuestas, panoramas, emprender, fracasar, reintentar, arder, volver a fallar, romperme, rearmarme y reiniciar. Por primera vez vislumbro la posibilidad de detenerme y dejar que el mundo gire sin mí, que el ruido no penetre en mí y que el caos no sea parte de mí. Coqueteo con la idea de dejar que el sentido de la existencia llegue solo, o no llegue para nada. Y si llega, que me encuentre sentado en mi patio leyendo a Asimov, Borges o Cortázar, mientras escucho musiquita de ascensor o uno de estos piezones.

¡Oh! ¡Pero cuánto cuesta bajarse de la rueda de hámster! Ya la alarma no suena a las 7:10 y no escucho The Fall of Civilizations mientras maldigo al Uber de la Honda Fit blanca que quiere meterse a terror delante de mí antes del elevado de la Lope de Vega. Sin embargo, la inercia me sigue empujando a querer elevar gradualmente el techo de esas expectativas de vida, haciendo que los resultados siempre parezcan insuficientes. Todos queremos una Existencia “Básica” o Normal y, una vez creemos alcanzarla, nos exigimos la Existencia Plus, y entonces la Pro, después la Pro Max, más tarde la Ultra (color naranja con 4 cámaras).

En realidad no sé si en algún punto seré capaz de revertir, o siquiera detener, los engranajes de esa maquinaria de apetito insaciable, pero de momento siento que el haberla ralentizado es un paso en la dirección correcta. Y aún así, continuamente debo repetirme como un mantra que la felicidad es igual a los resultados menos las expectativas. Si logro acotar estas últimas de forma estricta, no tendré la necesidad de aumentar aquellos, y esa es una batalla que, como el mar, no cesa, ¿me entienden?

Nuzz.

Construimos.

Por aquello que encontré en tus ojos…

Cerati, Vivo.

Construimos, sin quererlo, sin buscarlo, sin saberlo, algo amorfo y extraño, algo lindo y sutil, una danza inexplicable por su naturaleza intermitente y etérea.

Construimos, y estoy profundamente sorprendido de que lo hiciésemos, un castillo de naipes destinado a derrumbarse estrepitosamente, no sin antes disfrutar de la majestuosidad del casi imposible equilibrio que lo sostiene.

Construimos, y pareces esmerarte en negarlo, un pequeño jardín lleno de guiños y gestos, habitado por un par de abrazos, un único roce erótico, miles de palabras que florecen en nuestras mentes, en las pantallas y, a veces, brotan de los labios y reposan en los oídos.

Construimos universos repletos de canciones, de libros, frases, ciencia, economía y filosofía, un refugio para la mente, un microcosmos diminuto, que visitamos muy ocasionalmente, pero que es nuestro y, aunque desaparezca, ya nada podrá borrar el hecho que por unos instantes lo habitamos juntos.

Nuzz

Quiero vivir.

Creo que son como yo, llevan mi nombre…

Quiero vivir – Draco Rosa.

Hoy me reuní una vez más con mi noche, y enfrenté nuevamente la obscuridad que habita en mí. Ese descenso fue  resultado en parte de los excesos de la noche anterior, en parte de visitar esos espacios que dieron origen a tu historia y que están impregnados de ti, y en parte de esa sensación de domingo al atardecer que casi a todos nos invade cada semana. Hoy podría decir que perdí la pequeña batalla cotidiana contra mi mente, pero eso no es más que un recordatorio de que avanzo, porque tenía acumulada una buena racha de victorias.

Avanzo hacia ese delicado equilibrio entre acciones, emociones y pensamientos. Avanzo, aspirando a vivir como nunca he vivido, con el sol en mi rostro y mis manos al cielo, el pelo alborotado mientras canto a todo pulmón y una sonrisa efervescente en los labios. Quiero vivir como si ser feliz fuese una cuestión de vida o muerte, recorrer más senderos desconocidos, escalar montañas porque están ahí, conocer gente, armar proyectos, que fracasen y con sus restos armar otros. Quiero vivir entre un flujo constante de experiencias nuevas, correr incontables kilómetros y transformar mi cuerpo en una máquina eficiente y voraz. Quiero vivir como nunca he vivido, quiero volver a vivir como antes del naufragio.

Nuzz

Querer no es poder.

No siempre querer es poder, pero siempre es el primer paso“.

-Anónimo

CUASIMONÓLOGO PRE-LARGO DICIEMBRE:

-¿Te veré algún día? Ya casi olvidé tu rostro. Recuerdo tu presencia, tus formas y ademanes, y quiero verlos nuevamente.

-Sí, pero me viste el otro día.

-Eso no cuenta señorita. Te vi, pero no pude contemplarte. Quiero con mis ojos volver a navegar despacio en tus facciones, percibir los microdetalles de tus pestañas, tus pequeños dientes y la noche que habita en tus ojos. Quiero, y eso hace una infinidad me lo negaste, volver a verte reír genuinamente, feliz por la vida, porque todo está bien y estás en equilibrio emocional, laboral, físico, familiar y social. Quiero (re)encontrar ese pedacito de instante en el que miras hacia abajo porque te sostengo por mucho tiempo la mirada, algo muy tuyo, que siempre me hice de cuenta que era <solo> conmigo (no me digas que no lo es, aunque así sea). Quiero sentir tu presencia al menos una vez más, esa energía que emana de ti, esa efervescencia única y escasa en el mundo. Quiero dejar de ser un viejo, polvoriento y a veces mal recuerdo, quiero volver a ser presente, aunque sea distante, ocasional y breve. Quiero que este, el quinto luego de tu <última> [part]ida, no sea otro largo diciembre, y poder desearte un feliz año nuevo en persona [le envía la canción por 285,352-ésima vez]:

Nuzz

Time.

Una voz, un crescendo,
entre pausas y aliento,
el fluir, movimientos,
el paso, el ritmo lento//

Un latir que presiento,
lugares, sentimientos,
la paz, descubrimiento,
la luz, sombras, atento//

Un calor, ese infierno,
de sentirlo y no verlo,
lo inútil, el intento,
la mentira, lo cierto//

Un cambio que no acepto,
el poema obsoleto,
fragor, sentirse inquieto,
entre besos y versos//

Un giro tan violento,
instantáneo, un momento,
recordarte en silencio,
olvidarte, sin tiempo.

Nuzz

No. Lo siento.

But all my choices, my good luck/
Appear to go and get me stuck/
In an open prison//

-Bright Lights  – Placebo

Me resisto al cambio,
me niego a moverme,
prefiero este espacio,
este instante eterno, [esta fijación
perniciosa y latente].

No.

No quiero, no puedo,
no espero, no intento,
no aguanto, no hay tiempo,
ni luz tras el velo,
ni música y versos,
no es esto ni aquello,
no, No, ¡NO! ¡Un momento!

No.

¿Cómo es que este fuego
no cesa? ¡No entiendo!
¿Cómo es que es perpetuo?
¿Cómo lo alimento?
¿Será que ese viento
que me lleva al cielo,
aviva las llamas
y les brinda fuerzas?
Y ardo, combustiono,
me consumo, quemo,
me extingo en los gestos,
hiervo en pensamientos.

No.

Aguardo, regreso,
vuelvo y me detengo,
jugando a las horas,
perdiendo, esculpiendo
un futuro incierto,
un hoy tan violento,
mordiendo mis uñas,
nadando en mis miedos,
y el verso, es el verso,
tabla salvavidas,
al calor crujiendo,
negándome el cielo,
no, No, ¡NO! Lo siento.

Nuzz

No one can take it away from me…

Cast your mind back to the days
When I’d pretend I was okay
I had so very much to say
About my crazy livin’
Now that I’ve stared into the void
So many people I’ve annoyed
I have to find a middle way
A better way of givin’

So I haven’t given up
But all my choices, my good luck
Appear to go and get me stuck
In an open prison
Now I am tryin’ to break free
Be in a state of empathy
Find the true and inner me
Eradicate the schism

No-one can take it away from me
And no-one can tear it apart
Because a heart that hurts
Is a heart that works
A heart that hurts
Is a heart that works

A heart that hurts
Is a heart that works
No-one can take it away from me
No-one can tear it apart
It may be elaborate fantasy
But it’s the perfect place to start

Because a heart that hurts
Is a heart that works
A heart that hurts
Is a heart that works

Bright Lights
-Placebo

Nuzz

42 frases de Soda/Cerati: 1 para cada km del Madrugador.

Mi pequeño tributo al Amo latinoamericano de las guitarras, letras, metáforas…, en ocasión de su fallecimiento:

Km 1: Una eternidad, esperé este instante…
Km 2: Comencé a girar como un reloj…
Km 3: Nadie me vio partir, lo sé, nadie me espera…
Km 4: Y a cada paso sientes otro dèja vu…
Km 5: … bajo una luna hostil…
Km 6: La luna roja…
Km 7: No me sigas, no sé dónde voy…
Km 8: Carreteras sin sentido, religiones sin motivos…
Km 9: A veces tengo temor, lo sé…
Km 10: … temblando frágil, en la multitud…
Km 11: Más que fluir sin un fin…
Km 12: El tiempo es arena en mis manos…
Km 13: … yo siempre tomaré el desvío…
Km 14: … entre las piedras, hasta sentir el temblor en mis piernas…
Km 15: Te llevaré hasta el extremo!
Km 16: Por senderos que se bifurcan…
Km 17: Estoy detrás del corazón, moviéndolo lentamente…
Km 18: Nena nunca voy a ser un súperhombre…
Km 19: … por las calles azules…
Km 20: Una vuelta más, entera…
Km 21: Pronto saldrá el sol…
Km 22: Sale el sol! Y aún sigo soñando!
Km 23: Anduve caminando por calles al azar, por calles vacías…
Km 24: Arriba el sol, abajo el reflejo…
Km 25: Toneladas pesan nada, cuando solo flotas…
Km 26: Sigo detrás del corazón, moviéndolo lentamente…
Km 27: Tarda en llegar, y al final hay recompensa…
Km 28: Lo terrible del mar es morir de sed…
Km 29: … es como un océano de fuego!
Km 30: La nave vuelve a partir!
Km 31: Te hacen falta vitaminas!!!
Km 32: Tanto hambre sin satisfacción, satisfacción!!!
Km 33: Necesito distensión…
Km 34: … la dirección para volver, al origen que al principio fue…
Km 35: La fiebre volverá, de nuevo.
Km 36: … pero a cada segundo estaré más cerca…
Km 37: Vamos despacio…
Km 38: Estoy muriéndome de sed!
Km 39: Paso la frontera del dolor suicida…
Km 40: A mí me gusta verte así, como el fin de este viaje…
Km 41: Cerca! Muy cerca!
Km 42: He llegado hasta el fin con los brazos cansados…

Fue. Gracias…

Nuzz

Despierta.

Es un día soleado/ Y no hay confusión…

-Despierta – Bunbury

Un coma, eterno frío/
Un viaje indefinido/
Un sentirme distinto/
Una corazonada/ instinto//

Un despertar constante/
Un sueño inacabable/
Un todo, nada, ¿sabes?/
Un adiós/ la tristeza en el aire//

Unas flores ya marchitas/
y la tierra y las semillas/
El nacer, la nueva vida/
Un comienzo, en cada esquina//

Una luz, indescriptible/
reflejada en lo que dices/
en tus brillos y matices/
y he olvidado lo que hiciste//

Un recuerdo, cámara lenta/
Tú caminando en la acera/
Tu sonrisa allí me espera/
Me completa, me despierta//

Nuzz

Música [o ‘Play’, según sea].

Without music, life would be a mistake.

-Friedrich Nietzsche

Play. Empiezan los sonidos, los silencios, los acordes, compases, palabras, instrumentos, momentos. La música es poesía y verso, es un mundo distinto a lo que podemos ver, es la válvula de escape frente a las presiones que nos empujan y comprimen cada día. La forma en que escuchamos escucho, disfrutamos disfruto, consumimos consumo música evoluciona a un ritmo impresionante. La esencia, el disfrute y el placer son los mismos, incluso mayores y mejores que antes, pero el cambio es notable.

Por “antes” me refiero a la edad de piedra (o del polímero) en que la música eran cajitas plásticas llamadas cassettes de 60, 90 ó 120 minutos con música de Vico-C o The Noise Live impregnada en la cinta magnética. Cuántas horas de mi vida rebobinando a mano! Luego vino la hegemonía de los CD’s y los radios con platos giratorios que soportaban 3 ó 5 de ellos. Eran tiempos de los Backstreet Boys, Linkin Park y hasta esto, tiempos en que descubrí La X y RadioListín, las cuales moldearon mis preferencias musicales y me enseñaron que existen The Strokes y Oasis.

Las descargas [legales o, principalmente, ilegales] acabaron con la compra de discos compactos “originales” y dieron lugar a la compra de discos en blanco para “quemarlos”, escucharlos 3 semanas y perderlos. Luego los reproductores soportaban formato MP3 y metías 250 canciones en un CD y creías que tenías TODA la música del universo en un estuche horrible. Vinieron los reproductores portátiles diminutos que eran la panacea de los musicófilos, y ya no sabíamos qué escuchar, todo mundo tenía miles de canciones mal nombradas y desorganizadas. Apple inventó el iPod y fue como un meteoro en el centro de la escena, iTunes rescató parte de un mercado que se hundía e hizo (y sigue haciendo) miles de millones de dólares vendiendo canciones a US$0.99, una ola en la que nunca me subí. Las estaciones de radio eran una segunda o tercera opción.

Después llegan los teléfonos “inteligentes”, con suficiente memoria interna [o ranuras de expansión] para poner toda tu música y llevarla a todas partes siempre. La transferencia del ordenador al reproductor y viceversa era frecuente, construir listas de reproducción para correr, leer, viajar, trabajar, estar triste, recordar y olvidar costaba, pero valía su costo. Aun así, y por una falta de visión y más aún por una haraganería extrema, en el carro seguía (y aún sigo, pero hasta un día!) dependiendo de CD’s para disfrutar buena música mientras conduzco [además de que en La X y RadioListín todo es Dubstep, Pitbull, Calvin Harris y estos carajitos].

Desde hace un tiempo atravieso el extraño bosque  de la música en streaming [¿cómo se supone se traduce eso?], en el que, a cambio de escuchar o ver unos cuantos anuncios comerciales, escucho toda la música que quiero organizada por temas, género, estado de ánimo, artista o incluso hora del día. Lo interesantísimo del asunto es que esta forma de disfrutar la música me permite descubrir cosas que ni me imaginaba que existían, ampliando mi frontera musical un poquito más cada vez que me veo frente a un The Lumineers o un Here We Go Magic. Servicios como Songza, Spotify, iTunes Radio o incluso Tune In han provocado que tenga meses (muchos meses!) sin actualizar las canciones del celular, detenido (al menos para mí) la descarga ilegal e incrementado mi calidad de vida sustancialmente.

Creo que hacia allá es que va la cosa, y yo voy con ella.

Nuzz

Secuelas.

“You move through the room/ like breathing was easy…”

AngelsThe xx

Sonriendo, siempre te noto sonriente, como si ocultaras allí dentro el secreto último de la felicidad verdadera. Me muero por saber qué hay detrás, qué te mueve, qué te empuja a responder “Súper!” ante cada “Cómo estás?“. Y no puedo. Esa efervescencia juvenil [ya tengo 30, sabes?] es hasta cierto punto natural, sin complicaciones de fondo, sin pasados dolorosos o con pasados olvidables. Esa gema de “todo el futuro por delante”, la incertidumbre del mañana pero siempre entre lo bueno y lo mejor. Eso que envuelve tu andar, tu mirada, tu voz.

Ya no te escribo poemas, porque ya no me alcanzan las palabras. Ya quedan sólo los regalos y los libros, las caricias y el sexo, los besos, chistes, mordidas, pellizcos y el misterio del ahora. Ya no nada nunca nada, ya todo es siempre como siempre, ya no te amo, como siempre/nunca. Fin sigiloso del idilio y ambos lo asumimos como adultos. Suben los créditos. Y hay secuelas, muchas, seguro. Y vaya que las estamos disfrutando. “Súper!”.

Nuzz

20130808-171239.jpg

You and I [o “La Otra”].

Happy, spinning, clapping,
laughing, dancing, in the blackness of magic.
Get it, have it, bag it,
throw yourself on the aeroplane, and fly like magic.
No sleep, no chance, no need forget about it.
One life, live free,
big dreams we’re all about ‘em.
You’re finding it, take it,
take it in it’s all a hit
You and me, no-one else,
it’s nothing else but us right now.

And I ain’t need nothing else,
no-one else but you and I.
And it ain’t me, it ain’t you,
it’s only us, it’s us right now.
You’re findin it, take it,
take it in it’s all a hit.
You and me, no-one else,
nothing else but us right now.
And I ain’t need nothing else,
no-one else but you and I.
And it ain’t me, it ain’t you,
it’s only us, it’s us right now.
You and me, no-one else,
nothing else but us right here.
You and I, no-one else,
nothing else but you and I.

(you and I x4)

Time is not the constant my friend,
You can’t tell me out of that one again.
Yeah like we gave ourselves the Benz.
To a line I’ll never understand.
Speed it up, or if you mean it slow it up a little bit just to speed it back up again.
Ham me up or send me down
and I won’t ham it up or simmer down with it brethren.
Nothin else but us right now

And I ain’t need nothing else,
no-one else but you and I.
And it ain’t me, it ain’t you,
it’s only us, it’s us right now.
You’re findin it, take it,

take it in it’s all a hit.
You and me, no-one else, nothing else but us right now.
And I ain’t need nothing else, no-one else but you and I.
And it ain’t me, it ain’t you, it’s only us, it’s us right now.
You and me, no-one else,
nothing else but us right here.
You and I, no-one else,
nothin else but you and I.

(you and I x6)

Hard to find the words to tell oh-oo-oh
The story of you and I… oh yeah
Oh there’s nothing left just you and I,
no-one else, nothing else but you and I.
(you and I x2)
Ain’t nobody else
(you and I)
You and I, no-one else,
nothing else but you and I (you and I)
(you and I)
To me ain’t nothing else
(you and I)
Yeah nobody else
(you and I)
You and I, no-one else,
nothing else but you… (you and I)

You and I – The Crystal Fighters