El viaje al olvido, rumbo a los recuerdos [post que surgió como story de Instagram].

Esa niña (digamos que se llama “Rocío”) que va en el asiento trasero de una guagua no lo sabe, pero se dirige directo al olvido: dentro de 4 o 5 años no recordará que este domingo 26 de abril fueron con su familia al malecón, ni recordará qué hicieron allí. No recordará esos dos moñitos rosados, ni a qué jugaba con su hermana mayor durante el recorrido.

Pero también va camino a crear muchos recuerdos que perdurarán por décadas: en 6 años aprenderá a montar bicicleta luego de múltiples caídas y rasguños. Dentro de 10 años será elegida presidenta de su clase, y dará el discurso de graduación de su promoción de primaria. Dentro de 12 años conocerá a su primer crush, y sacará 100 en Historia y Geografía.

A los 16 aprenderá a manejar la pasola eléctrica de su madre, y empezará a ir a la escuela en ella. A sus 17 (casi 18) se graduará de bachiller, y al año siguiente entrará a la UASD a estudiar psicología (a donde irá en su propia pasola). En la universidad conocerá a Marcos, con quien juraría que se casaría (spoiler alert: no se casaron).

Cumplidos los 20 (en 2044) votará por primera vez, y el rostro de Leonel Fernández estará en la boleta. A los 23 terminará la universidad (y terminará también con Marcos). Ese año se ganará una beca para una maestría en gestión humana en Argentina. Regresará de Buenos Aires con su máster, y empezará a trabajar para Walmart Dominicana, donde durará 32 años, hasta pensionarse en 2079.

A lo largo de su vida tendrá dos hijos, tres perros, un apartamento en La Jacobo, pocos problemas de salud y un esposo que la acompañará hasta su muerte en el año 2105 (a los 81). Rocío no lo sabe, pero es parte de la generación que presenciará la revolución y caída de la IA y vivirá la segunda y tercera grandes pandemias por COVID. Además presenciará la invasión de Taiwán por China en 2060, la Guerra Tibia de 2065 a 2093, el colapso poblacional de Corea del Sur y Japón y el accidente termonuclear de Palo Verde de 2078.

De igual forma estará ahí cuando se erradiquen casi por completo el cáncer y el VIH y África reduzca la mortalidad infantil a niveles de la actual Europa. Y en la época en que varios países latinoamericanos superaron la pobreza extrema y Haití empezó a ver la luz al final del largo túnel del subdesarrollo.

Más importante aún, el domingo 26 de abril de 2054, con 30 años, Rocío manejará hacia el malecón en su guagua eléctrica mientras su hija Nuvia juega en el asiento trasero con su hermana mayor Rosée… y un tipo random le toma una foto a partir de la cual construirá la historia futura de su vida.

Nuzz

Mis desopilantes aventuras con Aketamón y la venta de media azotea con banners de Abinader.

Dreams feel real while we are in them, it’s only when we wake up that we realize something was strange.

-Cobb, en Inception

Un conocido de mis años universitarios llamado Robin Terrero (a quien veo quizá una vez al año) y yo empezamos un proyecto de inversión: compramos un solar para hacer un edificio de apartamentos/locales comerciales. En medio de la construcción uno de los empleados resultó ser un ente sobrenatural como de otra realidad. Sin darme cuenta, yo estaba con el monstruo y dos jevas que no recuerdo quiénes eran en esa otra realidad, que lucía toda cuadriculada/pixelada (tipo Lego o Minecraft). Estando allí vivimos una serie de desopilantes aventuras que no recuerdo en detalle (todo me recordaba mucho a Blade, la película). Sé que peleamos, jugamos boliche, vencimos a un enemigo malvado y al final salvamos el día, como en Blade.

Al regresar al mundo ‘real’ ya el edificio estaba casi listo y yo estaba en la azotea con Robin hablando de cómo nos íbamos a repartir ese espacio, cuando llegó el empleado convertido en un avispón negro gigante. Nos dijo en tono medio amenazante que a él le tocaba parte del edificio. Robin se fue porque no quería problemas y me dejó negociando con el avispón, justo en el momento en que se transformó en humano. Me dijo (o supe) que su nombre era Aketamón.

Le expliqué que lo más que podíamos ofrecerle era la mitad de la azotea y contestó que no había problema. Asimismo, le comenté que había que dividir los ingresos por publicidad de unos banners de Abinader que se colocarían de frente a la calle, en la porción que le tocaba a él de la azotea. El resto yo tenía pensado usarlo para construir una cancha de basket de “3-pa-3”.

Cuando estábamos listos, le pregunté:

– Si te fuésemos a comprar tu mitad de la azotea, ¿cuánto pedirías por ella?
Él miró a su ayudante (que acababa de aparecer ahí) y dijo:
– RD$25,000.
– Vamos a darte 15.
– Ok.
– Ok.

Luego Oscar (mi hermano mayor) me reprochó que debí ofrecerle RD$10,000, que siempre vivo dejándome engañar. Lo último que recuerdo es que salimos a buscar un abogado para hacer el contrato, antes que se diese cuenta de que RD$15,000 por la mitad de una azotea con banners de Abinader era poquísimo dinero.

Nuzz

A [not so] Long December.

… this year will be better than the last…

-Counting Crows

Nueva noche en San José,
Y es una inmensa ironía
que aquí estemos en verano
como si el tiempo sabía…

Que tu frialdad y distancia
no calaron suficiente,
fueron solo un parpadeo
de finales de Noviembre.

Sin saberlo o voluntario,
ignoraste mis señales,
traicionaste tu palabra,
que al parecer nada vale.

De espaldas a lo acordado,
en un silencio perverso,
e infantiles evasivas,
cruel falsedad en exceso.

Estos versos desahogan,
lo que ya nunca diré,
porque no vale(s) la pena,
contigo es tiempo perder.

Este mes no es aquel otro,
por más que callas y mientes,
tu inflamado ego no evita
un no tan largo Diciembre.

Nuzz

Oportunismo.

OportunismoDe oportuno e -ismo. m. Actitud que consiste en aprovechar al máximo las circunstancias que se ofrecen y sacar de ellas el mayor beneficio posible. U. t. en sent. peyor.

Todos, absolutamente todos los seres humanos, según la definición más arriba, somos oportunistas, o al menos practicamos el oportunismo en algún momento de nuestras vidas. No hay nada malo en aprovechar al máximo las circunstancias dadas y maximizar el beneficio de ellas, ¿cierto?

Sí, y no. Para sorpresa de no pocos, Kevin Durant acaba de anunciar que pasa a formar parte de Golden State Warriors, y entre las razones esgrimidas menciona que este paso lo saca de su zona de confort y le brinda la oportunidad para crecer como jugador y como hombre. Bien por él. Lo felicito. Está maximizando su beneficio potencial (campeonatos y dinero) dadas las circunstancias actuales (su agencia libre y lo que ofrecieron los diferentes equipos con los cuales se entrevistó).

Lo que su fanaticada piense al respecto es casi que totalmente irrelevante para él. Al final, casi nadie tiene la capacidad y/o está dispuesto a mejorar la oferta monetaria que hiciera GSW y muy pocos equipos en la liga incrementan sustancialmente sus chances de ponerse su primer anillo. Pero… si opinar estuviese condicionado por la premisa de que lo que uno piense (sea positivo o negativo) de los jugadores es irrelevante para ellos, pues no deberíamos decir nada, nunca de ninguno. Caeríamos en ese nihilismo en el que, como nada importa, no hay nada que hacer ni decir, y sin embargo seguimos diciendo, mucho, de muchos de ellos.

Para mí, el oportunismo tiene sus límites, y cada uno de nosotros decide dónde colocarlos. Y para mí, el rumbo tomado por KD sobrepasa los límites. Irse a GSW es el camino fácil hacia la grandeza de coronarse campeón y le resta muchos méritos, en caso de lograrlo. Es cierto que son nuevos tiempos, que la liga ha evolucionado y que la NBA es un negocio donde operan las fuerzas de libre mercado (oferta y demanda), pero ya lo dijo el mejor de todos los tiempos en 2010 (secundado por varias leyendas), ante un evento similar: “Nunca habría llamado a Bird o a Magic para formar un equipo… Honestamente, mi objetivo era derrotar a esos tipos“.

Y he ahí el quid, la naturaleza inherente, del asunto: todo parece haberse reducido a ganar campeonatos sin importar cómo, y eso mata, o al menos hiere gravemente, ese espíritu competitivo que debería ser el eje del juego y formaba parte del ADN de los más grandes. Ni 2, ni 3, ni 4, ni 5, ni 6, ni 7… anillos de Durant con GSW igualarán el mérito de trabajar más con OKC para ganar uno allí. Reivindicarse de esta infamia costará mucho más que eso.

Luego hay una serie de consideraciones respecto al rol que jugará en ese equipo, pasando de ser el líder de una franquicia con oportunidades reales de coronarse a ser la segunda opción en el tabloncillo y ante las cámaras. Admiro mucho a KD, hasta hoy su personalidad era una de las características que lo hacían un tipo respetable y digno de esa admiración (aparte de sus habilidades, que siguen siendo impresionantes). Hoy he visto un Durant oportunista en demasía y con una ambición que opaca su competitividad y compromiso con su franquicia y sus seguidores.

Hasta ayer era mi jugador favorito y simpatizaba un poco por GSW como equipo. Ambas simpatías hoy disminuyen significativamente. ¿Solo un punto de inflexión? Veremos…

Nuzz

No. Lo siento.

But all my choices, my good luck/
Appear to go and get me stuck/
In an open prison//

-Bright Lights  – Placebo

Me resisto al cambio,
me niego a moverme,
prefiero este espacio,
este instante eterno, [esta fijación
perniciosa y latente].

No.

No quiero, no puedo,
no espero, no intento,
no aguanto, no hay tiempo,
ni luz tras el velo,
ni música y versos,
no es esto ni aquello,
no, No, ¡NO! ¡Un momento!

No.

¿Cómo es que este fuego
no cesa? ¡No entiendo!
¿Cómo es que es perpetuo?
¿Cómo lo alimento?
¿Será que ese viento
que me lleva al cielo,
aviva las llamas
y les brinda fuerzas?
Y ardo, combustiono,
me consumo, quemo,
me extingo en los gestos,
hiervo en pensamientos.

No.

Aguardo, regreso,
vuelvo y me detengo,
jugando a las horas,
perdiendo, esculpiendo
un futuro incierto,
un hoy tan violento,
mordiendo mis uñas,
nadando en mis miedos,
y el verso, es el verso,
tabla salvavidas,
al calor crujiendo,
negándome el cielo,
no, No, ¡NO! Lo siento.

Nuzz

No one can take it away from me…

Cast your mind back to the days
When I’d pretend I was okay
I had so very much to say
About my crazy livin’
Now that I’ve stared into the void
So many people I’ve annoyed
I have to find a middle way
A better way of givin’

So I haven’t given up
But all my choices, my good luck
Appear to go and get me stuck
In an open prison
Now I am tryin’ to break free
Be in a state of empathy
Find the true and inner me
Eradicate the schism

No-one can take it away from me
And no-one can tear it apart
Because a heart that hurts
Is a heart that works
A heart that hurts
Is a heart that works

A heart that hurts
Is a heart that works
No-one can take it away from me
No-one can tear it apart
It may be elaborate fantasy
But it’s the perfect place to start

Because a heart that hurts
Is a heart that works
A heart that hurts
Is a heart that works

Bright Lights
-Placebo

Nuzz

Circular.

A veces, lo inquietaba una impresión de que ya todo eso había acontecido…

Las Ruinas Circulares, J.L. Borges

Un hombre piensa en suicidarse mientras espera su cena en un restaurante de clase media en Santo Domingo; el mesero se acerca preocupado porque piensa en su hijo que yace en el hospital con pulmonía; al niño le coloca un suero una enfermera que cree estar enamorada de un joven pelotero que conoció en el metro hace unas semanas; el joven pelotero vive con su madre que quedó minusválida al ser atropellada por un técnico de una telefónica; el accidente ocurrió por ir a exceso de velocidad rumbo a reparar una avería; esa avería había dejado a media ciudad sin internet por horas y provocó que mucha gente perdiera citas románticas, entrevistas de trabajo, cientos de correos importantes, además de que un hombre perdió casi todos sus ahorros porque justo iba a hacer una gran apuesta en un casino virtual que había sido hackeado por un amigo. Ese hombre está pensando suicidarse mientras espera su cena en un restaurante de clase media.

Nuzz

Esperanza.

La amante más fiel es la Esperanza, que nos suele engañar y no nos deja.

Regresando a casa luego de darle dos vueltas al Centro Olímpico [¡a 4:50!] me percato de la joven señora caminando en sentido contrario al mío en la acera opuesta. Parece cristiana protestante, la falda bajo la rodilla, el moño diminuto. Parece venir de la Universidad Evangélica, parece preocupada. Camina absorta mirando hacia abajo, las manos al frente, un aire de ausencia ante el mundo que la rodea.

Cruzo la calle en su dirección, presa de una intriga inesperada, y mientras más me acerco más se hacen visibles las arrugas en su frente, el rictus que tiende a molestia, esa lejana impresión de enojo o desesperación. Noto también que hay un objeto entre sus manos, algo con lo que sus dedos juegan y que capta su completa atención. Mi vista entremetida alcanza a ver ese algo, y es maravilloso, es mágico, es casi que increíble… Es un Cubo de Rubik.

Ahí yace la esperanza.

Nuzz

Civis.

“There’s no such thing as civilization. The word just means the art of living in cities.”

― Roger Zelazny,

¿Es truco o magia, esto que compramos?
Ondas invisibles, textos cambiantes,
torres de mármol, orugas grises,
hierro volando, cuadros brillantes,

Múltiples lunas, soles cercanos,
aguas muy dulces, balsas gigantes,
música siempre y omnipresente,
vientos creados justo delante,

Sonidos raros, como de aves,
gente en las cajas, en movimiento,
árboles-luces, árboles-fijos,
peces inmensos, con gente dentro

Mamuts cargando frutas y polvo,
y aves que van dejando una estela,
que inhalan sol y respiran humo,
y sacerdotisas llenas de seda,

Un mundo extraño, cuadriculado,
grisáceo, obscuro, triste, alterado
una manada casi infinita
de post-primates en piel de humanos…

Nuzz

Música [o ‘Play’, según sea].

Without music, life would be a mistake.

-Friedrich Nietzsche

Play. Empiezan los sonidos, los silencios, los acordes, compases, palabras, instrumentos, momentos. La música es poesía y verso, es un mundo distinto a lo que podemos ver, es la válvula de escape frente a las presiones que nos empujan y comprimen cada día. La forma en que escuchamos escucho, disfrutamos disfruto, consumimos consumo música evoluciona a un ritmo impresionante. La esencia, el disfrute y el placer son los mismos, incluso mayores y mejores que antes, pero el cambio es notable.

Por “antes” me refiero a la edad de piedra (o del polímero) en que la música eran cajitas plásticas llamadas cassettes de 60, 90 ó 120 minutos con música de Vico-C o The Noise Live impregnada en la cinta magnética. Cuántas horas de mi vida rebobinando a mano! Luego vino la hegemonía de los CD’s y los radios con platos giratorios que soportaban 3 ó 5 de ellos. Eran tiempos de los Backstreet Boys, Linkin Park y hasta esto, tiempos en que descubrí La X y RadioListín, las cuales moldearon mis preferencias musicales y me enseñaron que existen The Strokes y Oasis.

Las descargas [legales o, principalmente, ilegales] acabaron con la compra de discos compactos “originales” y dieron lugar a la compra de discos en blanco para “quemarlos”, escucharlos 3 semanas y perderlos. Luego los reproductores soportaban formato MP3 y metías 250 canciones en un CD y creías que tenías TODA la música del universo en un estuche horrible. Vinieron los reproductores portátiles diminutos que eran la panacea de los musicófilos, y ya no sabíamos qué escuchar, todo mundo tenía miles de canciones mal nombradas y desorganizadas. Apple inventó el iPod y fue como un meteoro en el centro de la escena, iTunes rescató parte de un mercado que se hundía e hizo (y sigue haciendo) miles de millones de dólares vendiendo canciones a US$0.99, una ola en la que nunca me subí. Las estaciones de radio eran una segunda o tercera opción.

Después llegan los teléfonos “inteligentes”, con suficiente memoria interna [o ranuras de expansión] para poner toda tu música y llevarla a todas partes siempre. La transferencia del ordenador al reproductor y viceversa era frecuente, construir listas de reproducción para correr, leer, viajar, trabajar, estar triste, recordar y olvidar costaba, pero valía su costo. Aun así, y por una falta de visión y más aún por una haraganería extrema, en el carro seguía (y aún sigo, pero hasta un día!) dependiendo de CD’s para disfrutar buena música mientras conduzco [además de que en La X y RadioListín todo es Dubstep, Pitbull, Calvin Harris y estos carajitos].

Desde hace un tiempo atravieso el extraño bosque  de la música en streaming [¿cómo se supone se traduce eso?], en el que, a cambio de escuchar o ver unos cuantos anuncios comerciales, escucho toda la música que quiero organizada por temas, género, estado de ánimo, artista o incluso hora del día. Lo interesantísimo del asunto es que esta forma de disfrutar la música me permite descubrir cosas que ni me imaginaba que existían, ampliando mi frontera musical un poquito más cada vez que me veo frente a un The Lumineers o un Here We Go Magic. Servicios como Songza, Spotify, iTunes Radio o incluso Tune In han provocado que tenga meses (muchos meses!) sin actualizar las canciones del celular, detenido (al menos para mí) la descarga ilegal e incrementado mi calidad de vida sustancialmente.

Creo que hacia allá es que va la cosa, y yo voy con ella.

Nuzz

1/12.

Time moves in one direction, memory in another.

-William Gibson

Ahí va el primero. Como si lo estuvieran esperando. 2014 es ya un niño que va a la escuela. Vuela.

Y están aquí Ben & Moon!!

Nuzz

Un mejor[?] país.

The welfare state is not really about the welfare of the masses. It is about the egos of the elites.

Thomas Sowell

¿Cómo hacer para que la percepción que brinda la “mejoría” individual no envuelva en brumas la evolución del bienestar general de la sociedad? No existen formas (al menos no formas convencionales) para que la adquisición de una vivienda propia, un carro del año, el último iPad o cenar a la carta tres o cuatro veces al mes no sesguen significativamente nuestra opinión respecto a “cómo está la cosa”.

Podría argumentarse que “los supermercados y malls viven llenos”, “los conciertos de Justin Bieber y Rihanna se vendieron completamente”, que “estamos llenos de torres de apartamentos” y/o que “hay mucho jeepetaje y carro de lujo en la calle” para concluir que las cosas marchan bien, que estamos avanzando (progresando, habrá quien diga), que vivimos en un mejor país que hace 5, 10 ó 20 años.

El problema surge cuando se observan ciertas aristas de ese “avance”: en primer lugar, buena parte del combustible que alimenta esa locomotora es producto de dinero sucio (narco, corrupción adminstrativa, evasión de impuestos…); segundo, la proporción de la población que navega en ese océano de abundancia y buen vivir es bastante reducida y por último, y quizás más importante, es cuestionable si en realidad es ese el concepto de desarrollo al que aspiramos (más cosas, más adornos, más objetos).

La inseguridad acecha en cada esquina, nuestros bachilleres no saben escribir, los ciclones inundan comunidades enteras; los servicios públicos son (salvo contadísimas excepciones), cuando menos caóticos; no hay luz, ni agua potable, ni transporte público decente; nuestros legisladores, ministros y funcionarios son, en su mayoría, millonarios repentinos; nuestras adolescentes quedan embarazadas cada vez más jóvenes; tenemos más mendigos en los semáforos…

En general (en promedio?), mi familia, mi círculo de amistades y colegas estamos, si no bien, al menos mejor. Pero debería hacerse un esfuerzo para que ese hecho no le reste objetividad a la pregunta de si el país está mejor, y si va rumbo a mejorar en el futuro inmediato y de largo plazo. Se está abriendo una brecha social importante en República Dominicana y lo único que estamos logrando muchos es quedarnos del lado que no se hundirá [o ya  está hundida] en caos y pobreza.

Nuzz

Insurrección de las emociones [negativas].

El descenso […] a un abismo de locura continúa.

-BBC Mundo

Constantes latidos de los vasos sanguíneos, el cerebro diciéndole al corazón que bombee, manteniendo la homeostasis fisiológica y psicológica, en cada momento, a cada instante, siempre, hasta el final. Estar a solas en ese cuarto obscuro, una, dos, diez, mil veces por día y traer el sufrimiento a primer plano, ante todos, entre todos, sobretodo. Maquillar ese sufrimiento con canciones, con poesía, cuerpos y libros.

Recorrer las formas, los momentos, las caras, las palabras, las promesas, los detalles de ese cadavérico vínculo que no respira hace tiempo, que es un fantasma perenne, putrefacto cóctel de errores, cambios de dirección y decisiones mal tomadas [o tomadas a destiempo?] hace ya como mil años.

Luchando de la mano y contra el resurgir de los sentimientos, manteniéndolos a raya, para que no salgan, o al menos sólo se vean en algún post o tuit, en un mirar por la ventana del autobús, en una canción que no será jamás cantada al unísono. Es la madre de todas las luchas internas, compuesta por innumerables guerrillas diarias que se pierden o se ganan, se notan o no, presentes o no.

Es una endemoniada insurrección financiada por el pasado, que intenta derrocarme de mis cabales, pero que está convencida de que no tiene salida, de que no hay victoria posible para la insurgencia de la memoria. Aun no hay tregua, solo un cese temporal del fuego para llevar a cabo conversaciones de paz con mi subconsciente. Y mis términos son innegociables… ¿quién es el insurrecto aquí?

Nuzz

La Libertad guiando al Pueblo.jpg

Libertad