“I’ll be up up and away…”
-Kid Cudi
Hoy es G.O.O.D. F.R.I.D.A.Y., uno de esos buenísimos Viernes de matices azulosos, de canciones soleadas, océano de risas. En pie desde muy temprano, envuelto en sueño y sueños, viendo el sol caer sobre ese inmenso mar que nos rodea. Un mismo final, cada vez que vuelvo. Soy uno más. Un aniversario más del BC, un año más de lo que sea, entre gestos y fotos, entre besos y piropos, entre facebook y twitter.
Sin ganas de convencer a nadie, sino brillando constantemente, dejando huellas dignas de recordar en todo aquel que toco, corriendo cada kilómetro como si fuese el último, con voluntad inacabable, superando obstáculos, todos los que lleguen, los ojos en la meta, que se reinventa cada día, a cada instante, a cada verso, a cada logro. Sumergirme y bucear, luego salir y tomar aire, desprenderme del agua sin culpas ni pecados, sin remordimientos ni pesar.
Sentir cómo cierran las heridas, muy, muy despacio; sentir cómo la luz evapora mis lágrimas dejando sólo sal y cicatrices, detenida mas inevitablemente; sentir cómo mis alas secan poco a poco con el viento, dejando atrás el recuerdo inservible y los errores inciertos, los sentimientos compartidos con quienes los desechan sin pensarlo, predicando amor con hechos palpables más que con palabrerío novelesco, inútil; si al final amar es más que decirlo mil veces, más que el cosquilleo en el vientre, más que sexo, locura y caricias.
¿Pero de qué vale repetirlo, si ya es tarde y hoy es fiesta?