McGill is gone.

Ligia considera gracioso que tenga un blog [“¡¡¿Quién tiene blog?!!”]. Ligia tiene voz apacible, fisonomía de infante alargada y pestañas falsas. Jura que Montreal es una urbe, que el hockey sobre hielo es en realidad un deporte y que todos podemos ubicar Cánada en un mapamundi. Ilusa.

Ligia pretende ser la primera mujer gobernadora y, atendiendo a ese objetivo, vino por dos meses a comer chucherías de la cafetería, a descargar los peores juegos del App Store en mi iPhone y a dejarme en el cubículo post-its con mensajes tipo “You’re never here!“. Ligia nunca me ganó jugando la versión sobre papel de Nim. ¡Nunca!

Ligia fue la imagen corporativa de los yogur Yoka y contempla [la pobre!] la posibilidad de que en Barahona haya una sucursal de Zara.Volverá algún día con una contextura física más acorde a su edad, alguna idea del mundo de la música y más brownies para compartir con todos.

¡Hasta luego McGill!

Nuzz

En memoria de Funes.

Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón.

-Él

Un Nóbel no entregado, un ver la luz a ciegas, un momento, una risa, un mundo imaginario. Laberintos, una eterna obscuridad abrumadora. Versos robados y memoria indefectible. Cae la noche sobre Las Pampas, ante la certeza de un nuevo amanecer, recordando la fragilidad cristalina del lecho de nuestras vidas. Dormidos sobre ese lecho, confiamos en su integridad hasta que un día, un día… ¡Zas!

Todo queda hecho trizas y hay que leer, releer a los Antiguos, reaprender hábitos, costumbres, reorganizar los esquemas, cambiar de perspectiva. Mas persisten los retazos del pasado maltrecho incrustados en la piel, en canciones y gavetas, en hipotéticos futuros, presunciones relativas, sospechas racionales. El sobrevuelo constante de la psique enmascarada no obstruye la evolución prefijada, el curso hacia ese Olimpo personal. La vista en los cielos con los pies en la tierra.

Escapo a los recuerdos que se interponen a ratos, esquivo las pesadillas recurrentes que acechan mi sueño, rehúyo situaciones, coincidencias, comentarios, circunstancias, encuentros, roces, palabras, espacios… todo buscando el punto de equilibrio que bien conozco, todo sin dar señales, más que algún post arriesgado, algún hurgar indebido, alguna sombra al ceder de la tarde. Siempre guardando las distancias posibles con ese Ireneo que vive en cada uno, que puede ser Paraíso e Infierno a la vez, que puede arruinar la existencia y que hay que mantener a raya.

Never, never, never, NEVER give up.

-Winston Churchill

Feliz cumpleaños Jorge Luís.

Nuzz

¡Avada Kedavra!

Listo. Sin haber visto ninguna de las primeras 7 partes y media del Merlin Siglo XXI, me metí al cine con La Pecosa a derrochar dos horas y media de nuestras prometedoras vidas entre hechizos, varitas mágicas y otra Batalla Ancestral, Suprema, Universal, Redundante y Aburrida. Aquí mi humilde veredicto, mas inapelable:

Como dice Ulises, los malos son horribles y malísimos, no de esos que creen que ellos son los buenos y que los buenos son los malos, no. Son malos que saben que son malos, que disfrutan destruir, aman la oscuridad y viven únicamente para causar terror y dolor. En cambio los buenos son intachables, impecables, ya saben, como azules turquesas.

Imagino que la película comienza, cómo no, donde se quedó la anterior. La última vez que estaba pasando canales sin encontrar qué ver y me encontré con alguno de los filmes previos, el HP era un mocosito como de 13 años que andaba con dos carajitos peleando con Hipogrifos, Centauros y Colacuernos Húngaros. Ahora veo tres postadolescentes con varitas mágicas lanzando conjuros en latín y buscando horocruxes para poder matar al villanísimo.

Creativa la escritotra, sin dudas. Interesantes los efectos, seguro. Pero no termina de convencerme el que cada vez que nuestros héroes estén en una situación hipotéticamente insalvable saquen [literalmente] de abajo de la manga algún truquillo desconocido por la audiencia y luego la cursilería post-final-feliz. El HP no es mala película, simplemente es algo infantil para mis gustos [y creo que el debate de si es una película para niños, para adultos o para los que crecieron con ella sigue abierto].

Me quedaba la duda de si me iba a arrepentir de no haber visto las anteriores entregas. Esa duda se esfumó anoche como por arte de magia cuando empecé a cabecear en medio de la última batalla. 🙂

Nuzz

Instrucciones para desayunar un Domingo cualquiera.

Podría ir a las empanadas de Don Bosco o comprar queso frito con yuca en Chefpirito o incluso cabe la posibilidad de  ir y sentarme en alguna cafetería tipo Starbucks con la laptop y pagar por el wifi, el aire y el panel de cristal que cubre toda la entrada, Bah!!! Prefiero prepararme mi propio desayuno, a la medida. Aquí las instrucciones:

Levántese tarde, pero antes de las 12. En pantuflas y boxers, rebusque la sartén y la espátula, saque de la nevera los huevos, queso blanco de freír, ajo en pasta, jamón caserío y el sazón líquido de la abuela. Debería haber pan en algún sitio. Pique el queso en cubitos y el jamón en cuadritos [ya que viene en lonjas] mientras calienta un poco de aceite en la sartén a la que previamente le puso fuego medio. Prepárese.

Sofría los cubitos y cuadritos evitando cuidadosamente que las chispitas provenientes de la interacción aceite caliente – embutidos fríos caigan en su piel [eso quema, créame!]. Justo antes de que el queso empiece a pegarse a la sartén esparza menudas gotas del sazón de la abuela por encima y revuelva con la espátula. Debería oler rico. Disfrute.

Si por casualidad salió a correr temprano en la mañana, está resacado y/o no cenó abundantemente [que ahora mismo no es ninguno de los casos], saque tres pollitos nonatos huevos del cartón y rómpalos por el ecuador tratando de que yema y clara caigan dentro de la sartén. Si por casualidad no salió a correr temprano en la mañana, no está resacado y cenó abundantemente [que ahora mismo son los casos], saque sólo dos huevos y haga lo mismo. Decida.

El cascarón contiene mucho calcio, pero podría desgarrarle las entrañas igual que escuhar ‘Dust in the wind’ de Kansas, así es que evite la caída de alguno de los hemisferios huecos en su potencial desayuno [¿las mitades de elipsoides se llaman hemisferios también ?]. Existe un manual de instrucciones para partir huevos sin arruinarlo todo, pero podríamos resumirlo en:

El golpe debe ser lo suficientemente suave como para romperlo sin destrozarlo, mas lo suficientemente fuerte como para poder abrirlo con los pulgares sin necesidad de recurrir al tenedor luego de haber soltado este último. […] La práctica es la única escuela en estos menesteres. Aprenda.

Trate de no distraerse mirando cómo las yemas flotan entre clara y aceite. Enfóquese en revolver la mezcla hasta darle consistencia y apariencia de comercial setentero. Concéntrese. Paralelo al revuelto [¿revolución?], serruche dos panes longitudinalmente. Cuando los huevos alcancen un color cobrizo, sírvalos en un plato de los pocos que tiene y paciencia que dentro de poco estará desayunando. Paciencia.

Llene la tapita del ajo en pasta con ajo en pasta. Derrame el contenido en la sartén y disemínelo haciendo un movimiento circular oscilatorio con el mango de la misma. Coloque las mitades de pan boca abajo [¿existe algo como debajo o encima de medio pan?], aplaste con algún artefacto de cocina con bajo coeficiente de conductividad térmica y no los deje quemar. Limítese. Repita para cada cara de cada pan.

Sírvase junto a pliegues de mayonesa o de la salsa rosa sobrante de los tacos del miércoles. Zumos naturales son preferidos a 100% Rica ó 7Up. Sintonice algún programa de Domingo en la mañana que no sean infomerciales y deguste el revoltillo de su esfuerzo. Siéntase orgulloso. Life’s Good.

Nuzz

Disco Eterno.

52 son los años que hoy cumple Cerati. Sumergido en su sueño esterofónico, buceando en silencio entre la histeria de un río de voces, sigue iluminando nuestra cotidianidad con su inventiva. Sonará por siempre en los amplificadores del batir de alas de los ángeles eléctricos, en la electroacústica de cada paso, cuando hagamos zoom al claroscuro de la luna roja a través de la persiana americana.

Lo veremos partir envuelto en su magia, creciendo al decir adiós, cual infinito déjà vu, desafiando ritos, logrando cosas imposibles, pero siempre dentro de la zona de promesas de volver a verlo cuando pase el temblor en su ciudad de la furia, signo de la grandeza de su ingenio, versatilidad y toque único. Gustavo tocará su disco eterno sobre el puente, con increíble y excepcional fuerza natural. Sin lugar a dudas nació para eso.

Nuzz

Soñando con la Anarquía [Arde Londres].

Un arranque incomprensible,
Un momento de locura,
un inapagable fuego,
la muchedumbre, la turba

Clamores aterradores,
desobediencia sin frenos,
masas autoconvocadas,
violencia, sinrazón, fuego

Incertidumbre abundante,
caos, subversión, alaridos,
insubordinación espontánea,
confusión, balas, ladrillos

Exaltación de las almas,
destrucción de los esquemas,
sacudir con energía
el monopolio de fuerzas

Socavar todo principio,
sin un fin, sin lineamientos,
vuelta a la naturaleza,
a la embriaguez, desacierto

Descontrol de las virtudes,
muerte al Rey, viva el desorden,
hierven todos los principios,
la civilización, arde Londres

Nuzz

¡Inadmisible!

Probablemente no haya para mí mejor forma de canalizar el torrente de pensamientos insubsistentes que me asaltan a cada instante que escribiéndolos [y publicándolos] en este espacio. Un mensaje de texto de Ulises donde consta que ganó un caso al fallarse a favor de la inadmisibilidad de la demanda de sus contraparte contrincantes contrarios adversarios demandantes [redundancia incluida] me deja a merced de los mares del teclado y termino escribiendo una entrada titulada ¡Inadmisible!

Luego surge el inevitable inconveniente de no saber sobre qué escribir en ese post, porque ya que me puse a inventar y el título yace en la cabecera, da cosita dejarlo perecer haciendo clic [así, sin ‘k’] en Discard. Entonces, sin más, declaro inadmisibles las siguientes cuestiones:

  • El calor que nos azota sin piedad alguna todo el día, casi todos los días
  • Que los días en que la temperatura se muestra admisible, entonces llueve depiadadamente
  • Que anuncien a Enrique Iglesias como ‘El ícono pop del momento’
  • Que Enrique Iglesias venga para RD
  • Joná Depoldió!! Qué fue lo que te hicimos?!
  • Los precios de los combustibles [que dizque bajarán RD$10.00 esta semana]
  • La hambruna en Somalia
  • Estar lesionado y por tanto no correr desde Julio 22
  • ¿Ya dije que viene Enrique Iglesias?
  • Que el mundo tenga tres años en crisis y se pronostiquen al menos dos más
  • Haití, que no sale de una
  • Transformers 3, Capitán América, Los Pitufos… Quéseto?!
  • Otras elecciones presidenciales… Bulla, bulto, derroche, pantalla, caravaneo, promesas, acusaciones y a seguir en lo mismo.

Nuzz

Token.

Ahora el Banco Popular nos obliga a engrosar nuestros llaveros [a la vez que le hacemos publicidad directa] imponiendo el uso de un aparatito que genera números aleatorios de 6 cifras a cada minuto. Dichas cifras deberán ser digitadas a la hora de realizar transferencias electrónicas a través del portal web de la institución.

Aparte de la insidiosa preocupación que añade el constante evitar su pérdida [rememorando el reloj aquel de los Cronopios], caída, sumersión, incineración u olvido, está la molesta necesidad de mirar la pequeña pantalla cada cierto tiempo para confirmar que las arañitas que tejen la pseudoaleatoriedad en sus entrañas siguen haciendo su trabajo.

A ratos me corroe una sensación de incipiente ansiedad el saber que algún día las arañitas se alinearán de manera inesperada y producirán [¿por error?] una secuencia de dígitos memorable tipo 101010 ó 112358, pundiendo incluso llegar a ser 140483, y no tener a mano ese inmortalizador de momentos que es la cámara fotográfica para creer que todo pasa por una razón y que hay un orden subyacente a tanto caos y locura.

Aún más me aterra el que ese evento suceda y ni siquiera lo note, por estar leyendo ficción francesa o matando mosquitos kamikazes en mi habitación. Peor sería que haya sucedido en ausencia de mi mirada, como un cisne negro inexistente o una partícula subatómica de esas que sólo aparecen cuando las miras. ¡De pesadilla Orwelliana slash Burgessiana!

Nuzz

Miss Celánea.

A la espera de los vientos de Emilia [no, no la Pequeña Libélula Sonriente], contemplo el cambio de atmósfera, el sol tras las nubes, la lluvia golpeando contra el cristal. Y lo sé. Siempre lo supe. Tanto le temés que al fin sucede. Sí. ¿Y? We got the choice if it all goes wrong. Se abre la tierra ante mis pies, respiro. La llamas brotan inmisericordes, me envuelven, incineran mi piel, mas mi corazón permanece intacto. Tacto. Mantengo conmigo [inalterado, puro] la ingenuidad que me caracteriza, guardo bajo mi almohada recibos del peaje de entrada al infierno, muchos, incontables. 

A pesar de haber errado el camino, sigo íntegro, manipulando delicadamente mis reacciones, seleccionando cuidadosamente mis palabras, maquillando detenidamente todas mis cicatrices. A pesar del fuego, mi brillo es visible, a pesar del temblor [y por su culpa caer de rodillas] estoy otra vez de pie, contemplando la llegada de otra tormenta, otra lluvia, otros vientos huracanados hipersónicos, otra serie de adversidades que ya no pueden dañarme, que utilizo para ponerme una vez más a prueba, crecer, lograr, ganar.

… una tarde de Agosto, mi alma perdida que arrojé al mar…

Nuzz

5 años.

Hoy [¿]celebro[?] cinco años ocupando un espacio en esta torre. Cinco años de escribir poesía, de cuadrar balances, programar en Excel, decirle adiós a compañeros, dar la bienvenida a otros, aprender a comportarme, de meter la pata, usar corbatas de bolitas con trajes a rayas, aburrirme, emocionarme, decepcionarme, jugar al empleado público de 9:02 a 5:30, poner la vista en lo alto y escalar para alcanzarlo, aprovechar las oportunidades que se presentan y sacar lo mejor de ellas y de mí mismo.

Una tarde de Agosto empezó a girar otro engranaje de los que componen mi vida y hasta hoy no se detiene, continúa impulsando mi existencia a cada logro, a cada lágrima, cada decisión tomada. De las sombras al epicentro, desde el fondo hasta las nubes, de mi mente al Universo. Entre mis deseos y el cielo no hay obstáculos insalvables. Entre mi disposición y la realización de esos deseos sólo hay un paso que doy a diario. 5 años desde que entré en esta espiral ascendente, y ya no puedo parar.

Nuzz

Víspera de resplandores.

Como si aquel instante/ fuera a ser el primero…

El mañana empieza hoy. Inventé un apotegma [o algo así], tan bueno que no parece mío: “Hacer las cosas sin querer es distinto a hacer las cosas sin pensar.”  Así comienza la semana para mí. En medio de la borrasca que parecía alejarse, con vientos hipersónicos que intentan arrancarme de raíz, que buscan socavar los cimientos mismos de mi entereza. Esfuerzos inútiles, ya que mi ancla no es nominal, sino que es verdadera, es genuina, completa. Y mi cabeza volverá a planear sobre el dolor y el miedo y la desesperanza y el pasado. ¿Y yo qué haré?

… shake, shake, shake that bottle, then make it… POP!
 
Una y otra vez, cuanto sea necesario, cuanto haga falta, hasta que mi música se escuche permanentemente en cada rincón de cada habitación que pise. Hasta que las sombras cedan y se conviertan en memorias polvorosas y parpadeantes. Mientras, la lucha continúa, implacable; el fuego me consume y ardo entre risas, entre voces, visitas, presencias, ausencias, ilusiones, canciones, entre miradas que se posan en el suelo (pues no encuentran mis ojos).
 
… cuando el futuro es improbable,
cuando pensar no es suficiente,
y cuando aquello que en teoría
no puede, haya sucedido…
 
En víspera de la caída pensé sería más sencillo nadar hasta aquella costa, esa que a veces se confunde con el horizonte mismo. Al momento del ocaso me aferré a mis virtudes para atravesar la inacabable noche, ahora espero el alba en silencio, distante, sonriente, vivo, lleno de energías. Consciente de que es inevitable que lo imposible llegue a su fin. Mi paz duerme inquieta y está a punto de despertar. He de reconocer que mi autodominio es loable.