Pausa perenne.

perenne

Del lat. perennis.
1. adj. Continuo, incesante, que no tiene intermisión

Han parado súbitamente todas las canciones, otro silencio me envuelve por completo y no escucho más que el lejano murmullo de los recuerdos reales y ficticios. He olvidado por completo tu voz y nuestro acuerdo se ha cumplido casi que cabalmente. Eras, y ya no soy, no somos, nada. Fuimos.

Con cierta intermitencia te dibujo en poemas, te traigo de la mano a mis espacios, fantaseo contigo en todos los sentidos y construyo cada noche ese reino por donde sale la luna. Volveré y no seremos jamás aquellos: tú una silueta esquiva, yo un manojo de incógnitas constantes. No, habrás tomado cuerpo y echado raíces; no, habré hallado mis respuestas o desechado las preguntas. Volveré luego de esta nueva catarsis, y estarás justo allí sin darte cuenta.

Este es uno más de mis desvíos, un suspiro sutil en la penumbra del viaje. Esto es otro grito estruendoso y violento, buscando que me mires a los ojos de nuevo. Es una pausa que vuelve y se repite. Continua, tonta, ilusa, permanente. Otro rebobinar los sentimientos, y plasmarlos aquí donde los veas.

Y te recuerdo, si me lees, obviamente, que prometimos tanto sin saberlo. Que aún nos quedan películas pendientes, historias que construir y que contar, susurrarnos las frases más obscenas, viajes que compartir y muchos versos. Perdón, ya no distingo cuándo es que estamos en pausa.

Nuzz

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