“Not only is the Universe stranger than we think, it is stranger than we can think.”
― Werner Heisenberg.
En “El Rigor de los Ángeles” el autor evalúa las similitudes entre los aportes de Immanuel Kant, Jorge Luis Borges y Werner Heisenberg al entendiimento del mundo que nos rodea. ¿Qué podrían tener en común el pensamiento de un filósofo alemán de la Ilustración; la poesía y prosa de un escritor argentino contemporáneo; y los hallazgos de un físico que puso al mundo patas arriba a principio del siglo pasado? El libro plantea la tesis de que en los tres casos, la naturaleza última de la realidad y el universo son puestas en tela de juicio, vía la lógica, la ficción y la observación científica, respectivamente.
Kant, inspirado en las paradojas de Zenón de Elea; Borges, maestro de los infinitos, sueños y espejos; y Heisenberg, quien estremeció los fundamentos del edificio de la física clásica, abordan, sin que sea del todo obvio, los mismos tópicos. La esencia de la existencia es inasible, el tiempo y el espacio no son infinitamente divisibles, la percepción modifica lo percibido y la incertidumbre es una característica inherente de la realidad.
Esos conceptos han sido digeridos y regurgitados hasta el hastío por pensadores de todas las áreas y escuelas. A la vez, la física cuántica ha cimentado de manera casi irrefutable la dualidad onda-partícula del mundo subatómico y de la materia en general, dejando un sinsabor incómodo en el paladar de quienes aspiran a un entendimiento cabal del mundo natural, y que, como Einstein, no toleran la posibilidad de un [D/d]ios que juega a los dados con su creación. Sin embargo, trazar, como lo hace el autor, ese hilo que entrelaza visiones en apariencia tan disímiles, es un logro encomiable. De mi parte, tirar de ese hilo hasta descubrir esas similitudes subyacentes es un delite para la raciocinio, un goce para el intelecto y una remanso de paz en medio del fuego cruzado de las emociones contradictorias.
–Nuzz