Algoritmos, Yo y la Matemáticas.
Mayo 17th, 2008 Mayo 17th, 2008 Posted in Maths, Ocio, basura, ciencias, webNo hay comentarios
Un algoritmo es una serie de pasos lógicos, finitos y ordenados que sirven para resolver un problema. Es algo así como un recetario: “Bata los huevos, mezcle la harina con el agua y la sal, deje reposar 20 minutos, añada los huevos batidos, ponga una pizca de azúcar… sírvase caliente en trozos pequeños”.
Los hay desde muy simples (algoritmo para calcular el promedio de n números) hasta los muy complicados (recientemente pasé muchas penurias implementando el algoritmo de prim en MATLAB). Bien, ya que todos sabemos qué es un algoritmo y lo simples o complicados que pueden llegar a ser, veamos quiénes interactúan con ellos:
a-)Los Ingenieros, Economistas, Matemáticos aplicados, Estadísticos e Informáticos los implementan. Les pasas un algoritmo que hace algo interesante y ellos lo programan, le dan una entradas, el algoritmo realiza operaciones con estas y devuelven unas salidas, las cuales puedes a su vez ser usadas como entradas para el mismo u otro algoritmo. Más o menos usando esta metodología hace Honda sus carros, Samsung sus móviles y Santander me cobra cuando uso un cajero que no es de ellos.
b-)Los Matemáticos puros desarrollan, descubren, crean, inventan, desvelan nuevos algoritmos. Piensan, ¿cuál sería la forma más precisa y directa de hacer esto? Y reponden a esta pregunta con un nuevo teorema, lema o corolario que nos dice cómo se hace. Mola, pero es díficil.
c-)Los Lógicos y Metamatemáticos son los dioses del asunto. Piensan cosas como: ¿Son consistentes con la realidad los algoritmos que creamos? ¿Existe un algoritmo que nos diga cómo obtener nuevos algoritmos? ¿Es posible crear un algoritmo para determinar si otro algoritmo es el correcto? ¿Podría este algoritmo ser aplicado sobre sí mismo? Aquí incluyo a Gödel y Turing. Ya esto es grandes ligas.
Cuando decidí estudiar Matemáticas soñaba [y aún sueño] con llegar a formar parte de ‘c‘ y hasta ahora voy mal encaminado. En la licenciatura te enseñan básicamente algo entre ‘a‘ y ‘b‘ [más 'a' que 'b'] y cuando te gradúas te das cuenta de que con lo poco que aprendiste de ‘b‘ no conseguirás ningún trabajo digno. Mi máster es puramente de la clase ‘a‘. Soy aplicado. Pertenezco a ‘a‘.

