Del verbo ‘haber’.
Hay canciones que duelen, poemas inescritos, historias que conmueven, melodías que evocan tristeza y agonía. Hay noches de locura, hay gente inoportuna, recuerdos memorables, besos que no se olvidan. Hay una luna llena que ilumina tu rostro, lágrimas que humedecen tus mejillas rosadas, gotas innumerables que se llevan el rímel de tus inmensos ojos. Hay tiempo para todo, para decir lo dicho, repetirlo mil veces, y volver a decirlo. Hay que tener paciencia, todo llega despacio, nada dura por siempre, todo acaba, lo bueno, todo acaba, lo malo. Todo termina siempre en una nada hueca. Y se olvidan las cosas que quieren olvidarse, se recuerdan aquellas que aunque quieras, no puedes. Y esas son las que valen, son las que nos esperan cuando ya no haya nada.