27 líneas [a.k.a. 'Proceso creativo'] (o viceversa).
Es como la niebla,
jugar con el viento,
más que una herramienta,
saberte impaciente,
decidirme a hacerlo:
‘j’, ‘e’, una ‘m’,
punto, coma, espacio,
presiono las teclas,
sale por pantalla
el hipo oprimido
de tanta embriaguez,
del recuerdo, olvido,
‘enter’, siete, ocho,
nueve, doce sílabas,
riman o no riman,
sobran o terminan,
faltan, se amontonan,
forman un gusano,
que entra por el cable
y llega a tus manos,
más bien a tu ojos,
parte de tu cara,
y a tu cuerpo ausente,
ese que no tengo,
aquel que no tuve,
y que me enloquece.
Línea veintisiete.