Llegada a Malmö [Interrail 11 de muchos].




Llegó el tren [con su inmenso retraso] y abordé. Eran cinco horas hasta Copenhague y luego 40 minutos hasta Malmö [ciudad Sueca justo al frente de la capital Danesa]. Eran las 6 y algo, lo cual quería decir que llegaría a mi destino casi a medianoche.

Llegué a Copenhague once y algo. El siguiente tren a Malmö  salía en 2 minutos y hubo que correr como Usain Bolt para no perderlo. Al llegar llovía y me dirigí al hostal en el que me quedé cuando fui en Semana Santa. Ansioso por llegar, hambriento, cansado y con frío leo en la entrada el odioso letrerito que pone “Everything booked for tonight”. ¿¿WHAT?? ¡Pero si tienen 66 habitaciones compartidas! ¿DE DÓNDE SALIÓ TANTA GENTE?.

Le pregunté al recepcionista [a través del interfono] si sabía de algún otro youth hostel y me respondió “yes, but it’s far away from here and I can’t guarantee anything about available beds”. Me dije que sería mejor buscármelas por mí mismo y ver qué encontraba.

Nada. Después de casi una hora buscando no vi un solo letrero que pusiese “Hotel” en Malmö. Al final acepté la recomendación de un señor de que preguntase a un taxista y que le pidiese que me lleve hasta el hotel pequeño más cercano. Bad choice!!!

El elegido fue un Iraquí, le digo por la ventanilla que si sabe de algún “small and/or cheap hotel nearby” y me contesta que conoce uno “no that small, maybe biggie, but not that big”. Llegamos [no sin antes salir de Malmö centro], el “maybe biggie” eran 7 pisos de la cadena Marriot, el recepcionista era un mexicano que me trató como basura y la habitación más barata disponible costaba 109€ por noche sin desayuno.

Al salir el taxi ya no estaba, así que me tocó caminar bajo la lluvia, aún con hambre, la mochilota en la espalda y la mochilita en el pecho. 25 minutos más tarde estaba donde comencé, en el hostel de Semana Santa. Le pregunté al pana que donde era, que iba a ir y me indicó en el mapa: estaba a tres cuadras del Marriot del que venía. Volví caminando [imaginarán lo costosos que son los taxis por estos predios].

Llegué al sitio, mojado, a las 2 y algo, sumamente hambriento y toqué el timbre. Cama en habitación compartida con 5 hombres más, cené brutalmente y me fui a dormir, después de pasar la peor noche de mi viaje de Interrail.

1v4nuzz

Create a free edublog to get your own comment avatar (and more!)

Leave a Reply

*
To prove you're a person (not a spam script), type the security word shown in the picture.
Anti-Spam Image