Dicotomía.
Por un lado estoy contento. Me he ganado una beca, estoy estudiando lo que quiero, vivo en Madrid, ví Héroes en vivo y en mi país me despidieron de lo mejor. Tengo muchas ideas bullendo en mi cabeza. Quiero hacer mucho y puedo hacer buena parte de ese mucho. En un año o menos estaré de vuelta en Santo Domingo y habrá mucho que contar, mucho que escuchar, mucho trabajo, nuevas caras, caras desaparecidas y metas y promesas por cumplir. Todo eso es positivo, todo beneficioso. Todo bueno.
Por otro lado me siento cansado. No física ni mentalmente. No sé. Dicen algunos [que supuestamente saben mucho] que el espíritu humano es insaciable [¡¡qué frase más dura esa!!]. Muchas puertas se han abierto y muchas otras siguen abiertas. He ganado varias batallas y una que otra guerra. He peleado bajo la lluvia, contra el viento, en el lodo y en medio de la noche. He vencido aún así.
Ya no quiero seguir peleando. Menos contigo. Ni contra ni por ti. No es necesario ese sacrificio en estos momentos. Ruego poder levantarme cada mañana y sacar el día sin esa batalla. Suena muy triste esto de ’sacar el día’ cuando tan sólo debería vivirlo y ya. Así sea. En lo adelante, a vivir sin batallas. A ganar sin peleas. A triunfar sin ir a la guerra.
Octubre 31st, 2007 at 10:31 am
all in all, very uplifting. seguro que te ira bien.