Día (I de unos cuantos).
Despierto. 8:20. Vueltas para llegar a la ducha, pero lo logro. Entre el baño y el cepillado dan las 8:32. Por suerte planché la camisa anoche [antes solía plancharlas todas los domingos, pero antes ocurrían muchas otras cosas]. Me visto mirando el reloj que avanza sin piedad. Que si la corbata es de rayas o lisa y la camisa no, totalmente irrelevante. Gotas para los ojos rojos y gelatina para el pelo, el cordón del gafete negro o azul (dependiendo de mi estado de ánimo o del tiempo disponible), llaves, billetera, bocinas del W y logro por fin salir a la calle faltando 11 minutos para las 9:00. Continuará…
Marzo 7th, 2007 at 3:35 pm
[...] Este post es una continuación de este otro. [...]