Mi Vindicación Matemática.
Mi Propia Vindicación:
El mundo es una realidad compleja. La vida es una cascada de ironías, y creo haber caído víctima de una de ellas. Después de 5 años de promover y ejemplificar el amor que te tengo (a ti, jueza suprema de la corte del espacio-tiempo), de conocer y recorrer infinidad de teoremas y corolarios, de derivar e integrar en interminables noches bajo la luz de una lamparita de mesa, de transformar a Laplace y a Fourier, de tantos ‘#include ’ y wronskianos, de memorizar aquel poema que reza:
“Dado un e>0 $ …”,
de tener a Hermite, a Lagrange, a Legendre, a Laguerre, a Tchebychev como testigos de nuestra unión, de redescubrir que la suma de las transpuestas es la transpuesta de la suma y sobretodo después de consagrarme a ti teniendo a Karush, Kuhn y Tucker como sumos pontífices, debo confesarte que hay otra en mi vida. NO!!! no es exacta como tu!!! NO!!! no se basa en un sistema axiomático sólido como el tuyo!!! No contempla las fronteras del conocimiento como lo haces tú!!! Pero ha logrado seducirme. Tiene amigos fabulosos, verdes y rectangulares que presentan las caras de José Reyes y Emilio Prud’Homme. Me obliga a vestir de saco y corbata y quizás me ayude a comprar carro. Me envolvió en su mar de PIB’s y tasas de crecimiento y dice que eres su súbdita, su herramienta. NO!!! no la amo, ni pienso amarla nunca. Sólo es un paso previo a nuestras bodas de oro. ¿recuerdas? P.h. D. Oscar Iván Pascual.
A lo largo de estos años te he sido infiel en menor grado, lo sé. Te engañe con la Literatura, con la Música, con la Facultad de Humanidades, con las Noches en el Parque Duarte e incluso con la difícil Java. Todos esos engaños fueron insignificantes, o bien, perecederos. Esto esto es distinto, serán tres años mañana, tarde y noche. Acaso te regalaré uno que otro fin de semana. Pero no te preocupes, volveré. Y durante todo el tiempo que pasemos separados habrá algo en mí que repetirá hasta el hastío: ¡¡¡¡¡P.h. D. Oscar Iván Pascual!!!!!